La votación concluyó y las llamadas no se hicieron esperar. Nos platican que luego de que ayer se desechó la solicitud de desafuero en contra de Cuauhtémoc Blanco, productores, directores y asistentes de diversos programas de radio y televisión se dieron a la tarea de buscar a las diputadas de Morena que votaron en contra.
Lo raro, nos platican, es que varias de las 22 legisladoras que se opusieron a frenar la indagatoria contra el exfutbolista, no aceptaron dar entrevistas para hablar de su voto en contra de su colega, Cuauhtémoc Blanco.
Nos explican que algunas de las legisladoras, quienes han sido calificadas en redes sociales, como "verdaderas feministas" y "mujeres valientes", presentan un dilema, pues vino una presión fuerte de los altos mandos para no hacer declaraciones a medios y temen por las consecuencias políticas que pudieran desencadenarse si participan en entrevistas.
Ese mismo cálculo hicieron decenas de diputadas quienes planeaban rechazar el proyecto de la Sección Instructora, pero que finalmente decidieron no hacerlo por temor a perder el respaldo de su coordinador parlamentario, Ricardo Monreal.
Incluso, algunos asesores de legisladores morenistas fueron sinceros y revelaron que sus jefas no quisieron hablar con los medios por temor a represalias, pues la presión interna es muy fuerte.
La propia a vicecoordinadora de la bancada, Gabriela Jiménez, quien un día antes aseguró que sufragaría en contra, y al final terminó por abstenerse luego de los rumores en torno a que la podrían relevar de su cargo.
Así la presión para garantizar la protección de un morenista frente a las acusaciones de una mujer. ¡Viva el fuero! ¡No estás solo, no estás solo!