¿Quién dice que en la Cuarta Transformación no hay pluralidad? Dentro del movimiento que está transformando a México caben desde un marxista en la Secretaría de Educación hasta una militante Provida de las más duras.
Así como lo lee, lo mismo militan en las filas de la 4T Marx Arriaga, cuyo lema es: “Nueva Escuela o Muerte”, hasta la ministra de la Suprema Corte, María Estela Ríos González, quien dijo, poco más o menos, que las personas que nacen por un procedimiento in vitro son algo así como unos bastardos, menos que entenados, arrimados, unos seres que no deben de ser considerados miembros de una familia.
Para la ministra, aquellos que nacen como producto de una técnica de reproducción asistida, donde la unión del óvulo y el espermatozoide ocurre en un laboratorio, en realidad no son hijos de Dios, ni de nadie más.
“La violencia puede darse en el ámbito familiar y me parece que no hay un estereotipo de las mujeres cuando se habla de la familia, digo, salvo quien haya nacido, no sé, mediante un ¿qué?, un, esto, ¿cómo le llaman?, estos, in vitro, que haya nacido in vitro, a lo mejor podríamos estimar que no forma parte de la familia, pero mujeres y hombres formamos parte de la familia”, dijo la ministra Ríos González desde el fondo de su corazón.
Vaya valor de la ministra para dar a conocer su pensamiento. Quizá un panista miembro del famoso Yunque, ¿existirá todavía?, no habría el arrojo para hacer un comentario como el de ella y menos en una sesión pública del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Pero está claro que la ministra Ríos es una mujer de convicciones firmes, que no teme a que la vayan a criticar por expresar su forma conservadora de pensamiento.
Y aunque muchos creían que ella misma era una ministra in vitro, es decir, que su candidatura a la Corte es producto de la unión de un acordeón y un mapache morenista, y que sería más radical que Epigmenio Ibarra, en realidad ella sí pertenece a una gran familia. La ministra es una hija pródiga con la que los movimientos Provida pueden contar dentro del máximo tribunal del país para defender lo que sea menester.

Hay que recordar que, antes de que llegara a la Suprema Corte, la ministra Ríos González fue la consejera jurídica del entonces jefe de gobierno Andrés Manuel López Obrador, cargo que tuvo también en el ámbito federal, ya que los tres últimos años de la presidencia de AMLO fue su consejera jurídica. Esto quizá podría explicar cómo un hombre de izquierda tenía posturas tan conservadoras en materias como el aborto, la legalización de la marihuana y temas relacionados con la comunidad LGBT.
Por la mañana, el Presidente era cilindreado por el ala dura de su equipo y se convertía en un férreo defensor de Cuba, pero por la tarde le rendía pleitesía a Donald Trump, lo que pone en claro que los consejos de su consejera funcionaban.
La 4T es tan perfecta que en sus acordeones para la elección del Poder Judicial puso a una ultra de izquierda, Lenia Batres y a una extremista de derecha, Estela Ríos, para que hubiera pluralidad y equilibrio en la Suprema Corte. Y todavía hay quien difama a la Cuarta Transformación diciendo que es antidemocrática y sectaria, cuando aquí hay una prueba de que todo tipo de pensamientos son bienvenidos en el movimiento transformador.

Si en la 4T caben líderes sindicales charros y con colitas de hámster, como Pedro Haces; potentados inmobiliarios como Manuel Bartlett; políticos jefes de narcopolicías, como Adán Augusto López; nepotistas como los Monreal o los Salgado; marxistas fifís, como Gerardo Fernández Noroña; expriistas de abolengo como Layda Sansores y panistas de cepa, como Miguel Ángel Yunes, ¿por qué carachos no habría espacio para una ministra conservadora, para una ministra in vitro?
Queda clarísimo que en el movimiento transformador caben, cabemos, todos…
ME CANSO GANSO. – El chiste se cuenta solo. – Y por años, esta señora le daba consejos y aplaudía a rabiar al Presidente. Ahora se explica todo.
ME CANSO GANSO 2.- No se lo digan a nadie, pero este Arlequín tampoco tiene familia, pues es producto de una mezcla de periodista analógico y digital in vitro.

