La iniciativa fue buena, pero al final los mostró de cuerpo entero. Quieren parecer diferentes, impolutos, impecables, pero les gana el agandalle y la trampa. Me refiero a las iniciativas que envió Claudia Sheinbaum al Legislativo el pasado 5 de febrero. Fueron dos. Una para prohibir la reelección consecutiva y otra para prohibir el nepotismo electoral. Aquí escribiré sobre esta segunda.
La de nepotismo pretende que, para cubrir con el requisito de idoneidad, los aspirantes a un cargo de elección popular no tengan o hayan tenido en los tres últimos años vínculos matrimoniales ni de parentesco o de consanguinidad civil.
La presidenta describe al nepotismo como una forma de corrupción porque la persona en el cargo puede aprovecharlo para otorgar empleos o favores a familiares y amigos sin considerar su idoneidad.
“Al ser el nepotismo una forma de abuso de poder que socava la confianza en las instituciones y promueve desigualdades, es necesario prohibir esta práctica para eliminar cualquier sesgo o sospecha de ilegitimidad en los cargos de elección popular.” Eso dice el documento que envió el Ejecutivo al Legislativo.
En un país en el que los Monreal (PRD-Morena) se han “adueñado” de Zacatecas; en el que los hermanos Villarreal (PAN) se han alternado la alcaldía de San Miguel de Allende, Guanajuato; en el que Samuel García (MC), gobernador de Nuevo León buscó impulsar a su esposa como alcaldesa de Monterrey; en donde los Yunes (neo-Morenista) dominaron por años Veracruz y un largo etcétera, la iniciativa se antojaba positiva.
Pero cuando algunos en Morena y sus aliados se dieron por enterados pegaron el grito en el cielo. En especial el Partido Verde. Ese finísimo partido que ha hecho mucho por llenarse sus bolsillos de billetes verdes y prácticamente nada por la ecología del país.
Si la reforma llegaba al Legislativo, no la votarían porque dejaría fuera a la esposa del gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo, quien también es del Verde y actualmente es senadora, Ruth González. Ella quiere suceder a su esposo en las elecciones de 2027.
Del lado de Morena la iniciativa pondría en aprietos la candidatura de Felix Salgado para suceder a su hija Evelyn en Guerrero. Salgado le heredó la candidatura en el 2021 a su hija cuando el INE le canceló su derecho por irregularidades en la comprobación de gastos y por denuncias de abuso sexual, y ahora quiere ser gobernador en 2027.
El senador Saúl Monreal quiere suceder en su cargo al actual gobernador de Zacatecas, David Monreal, pero con esa prohibición quedaría fuera.
Así que ahora, para mostrarse de cuerpo entero, exactamente como son, decidieron mover la entrada en vigor de la reforma para 2030 y así todos tranquilos y orgullosos de su “lucha” contra el nepotismo. Aprueban la reforma, pero la patean al 2030 para dejar una nueva camada de nepotismo al frente de distintos estados.
Con esta reserva el Verde se sumó a la propuesta. Votaron todos a favor. Así que no pueden ser señalados de estar con el nepotismo. Ajá.
Apostilla: Ricardo Anaya tiene razón cuando dice que la reforma es incompleta. Debe de incluir al Ejecutivo (cof, cof Andy) y prohibir el nepotismo cruzado para que no haya familias completas trabajando en distintas carteras del gobierno.
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@AnaPOrdorica