Estamos en plenas vacaciones, pero dentro de cuarenta días, el jueves 3 de septiembre, deberá arrancar formalmente el año electoral, en México. Y digo “formalmente” porque los políticos siempre están en campaña. Quizás, a diferencia de las “clases políticas” de otros tiempos, a los de la 4T les vale madre todo: los tiempos, las formas, las leyes, lo que diga la presidentA, lo que se publique, los tímidos extrañamientos de las algunas “autoridades” electorales, tooo-do.

Y, ¿por qué lo hacen? Porque se saben inmunes e impunes. Saben que no los pueden castigar porque perjudicarían al “Movimiento” y por ende los resultados electorales.

De la oposición ni me ocupo, porque es inexistente e irrelevante. Lamentablemente. Y sí, lo es, porque donde no hay equilibrio hay desorden, excesos y autoritarismo. Aunque hoy lo nieguen. Solamente hay que recordar cómo fue durante décadas con el PRI.

En este contexto, así van las elecciones intermedias del 2027: El 6 de junio de 2027, 17 de las 32 entidades del país renovarán sus gubernaturas. Los estados que elegirán nuevo gobernador son: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas. Actualmente, Morena domina en 12 de los 17 estados, el PAN en 3, mientras que el PVEM y MC en uno cada uno.

Sin embargo, los temas relacionados con seguridad y corrupción que dominan la agenda podrían reacomodar las piezas de este tablero.

Hay entidades donde el clima político perfila una contienda cerrada:

En Baja California, hasta el momento, las encuestas muestran que Morena se mantiene sólido entre los votantes, pero la reciente controversia relacionada con los audios filtrados que revelan conversaciones entre la gobernadora, Marina del Pilar, y supuestos intermediarios de agencias de Estados Unidos sobre su situación migratoria, podrían debilitarla.

En Chihuahua, un estado gobernado por el PAN, los factores que determinarán las campañas serán la seguridad y la defensa de la soberanía. Pero antes, Morena tendrá que librar una batalla local para decidir si postula a Cruz Pérez Cuéllar o a Andrea Chávez como candidato (a) a la gubernatura.

Para Michoacán, actualmente gobernado por Morena, la demanda de seguridad y combate a la extorsión será crucial en las urnas y se prevé una competencia cerrada con candidaturas opositoras, principalmente la de Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan y viuda de Carlos Manzo.

En San Luis Potosí, el tema del nepotismo y una eventual candidatura de Ruth González, esposa del actual gobernador, Ricardo Gallardo Cardona, podrían romper la alianza entre el Partido Verde y Morena, haciendo que gane el Verde.

En Sinaloa, las encuestas señalan que Morena podría mantener su dominio en el estado, sin embargo, los temas de seguridad y los señalamientos de Estados Unidos por presuntos nexos entre el crimen organizado y el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, así como otros funcionarios, entre ellos, el senador Enrique Inzunza, podrían influir en la decisión de los votantes.

El proceso electoral de 2027 podría reconfigurar el mapa político del país. Aunque Morena parece tener la ventaja en la mayoría de los estados, enfrentará retos importantes derivados del desgaste del gobierno, la inseguridad y sus propias disputas internas. El PAN tratará de conservar sus estados más arraigados y Movimiento Ciudadano buscará consolidar su crecimiento; por ello, la definición de candidaturas, las posibles alianzas y la percepción ciudadana determinarán el desenlace de estos comicios.

Y de la Cámara de Diputados y otras elecciones locales, mejor ni hablamos. Por lo menos, ahorita.

anarciae@gmail.com

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