André Jardine está perjudicando a Luis Ángel Malagón. Ese parece ser el sentimiento generalizado, ante la decisión del entrenador de mandar a la banca al arquero tricampeón. La determinación del brasileño llama la atención, con la Copa Mundial a la vuelta de la esquina, pero ¿realmente es un factor que cualquier entrenador debe tomar en cuenta la hora de armar a su equipo?
A André Jardine (aunque suene feo), lo que pase con la Selección Azteca debe importarle menos que el clima en la República Centroafricana.
Su labor radica en hacer lo mejor para el América y punto... Incluso, si esto afecta las ambiciones de cualquier individuo que integra el plantel.
El colectivo es lo que cada director técnico, obligadamente, debe tener en mente.
La otra cara de la moneda es, sin duda, que a Javier Aguirre le importa un cacahuate si los clubes juegan sin seleccionados la Liguilla.
Dicho lo anterior, que es una verdad de Perogrullo, es llamativo cómo en México —de entrada— no le creemos a casi nadie.
Y es que Jardine aseguró que, palabras más palabras menos, el tema estaba hablado con Malagón de antemano y que le está dando minutos a Rodolfo Cota de cara a la parte del certamen en que, en teoría, no contará con los servicios de Luis Ángel por su convocatoria al Mundial.
Suena lógico, aunque también sería lógico que esos minutos se le otorgaran a Cota en las dos últimas jornadas, para que llegue al tiro a la Liguilla.
Ahora, con la última Fecha FIFA previa al Mundial a la vista, parece inoportuno sentar a Malagón.
Tampoco es que los malos resultados del América sean responsabilidad de él, pero también es un hecho que su nivel ha bajado un poco con respecto al que mostró durante el tricampeonato. Eso, tal vez, abrió la puerta para que el entrenador haya decidido rotar (por supuesto esto sólo tiene sentido si usted no le cree al señor Jardine).
La verdad sólo la conocen Jardine y, quizá, Malagón y Cota.
Lo que es un hecho es que la suplencia ante el Querétaro no va a afectar la consideración en que Javier Aguirre tiene a Malagón.
Parece fácil señalar al DT, pero —en los últimos meses— el Tala Rangel se le adelantó en la carrera a Malagón y —en eso— el único responsable es el arquero americanista, quien —sin ser un desastre— ha acusado una ligera baja de juego en el momento menos indicado.
Ir al Mundial y el sitio a ocupar en la lista de guardametas depende única y exclusivamente de una persona: Luis Ángel Malagón. Hoy, aunque parece que ya no hay tiempo, aún hay posibilidad de retomar el rumbo y luchar por eso que alguna vez fue suyo.

