En semanas recientes, hemos sido testigos de lamentables accidentes dentro de la industria de la aviación que han levantado dudas e inquietudes sobre la seguridad dentro del transporte aeronáutico; sin dejar de reconocer el terrible impacto y la magnitud de las afectaciones humanas, económicas y físicas frente a un accidente, hoy existen elementos para afirmar que el transporte aéreo sigue siendo el más seguro del mundo. Comparto algunos datos al respecto.
A nivel global, se estima que hay alrededor de 100,000 vuelos comerciales diarios. Esta cifra no incluye vuelos militares, privados o de carga, por lo que el número total de operaciones aéreas es aún mayor. En promedio, en cualquier momento dado, hay aproximadamente 9,000 aviones en el aire. De acuerdo con cifras acumuladas al 2023 por parte de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la tasa de accidentes aéreos fue de uno por cada 1.26 millones de vuelos.
Dentro de los factores clave que hacen a la aviación un modelo operativo con altos estándares de seguridad podemos encontrar los siguientes:
1. Normativas estrictas: La industria de la aviación opera bajo regulaciones muy rigurosas que supervisan cada aspecto del vuelo, desde la fabricación y el mantenimiento de los aviones hasta las operaciones diarias.
2. Tecnología avanzada: Los aviones modernos están equipados con sistemas de navegación, detección y comunicación de alta tecnología, lo que ayuda a evitar incidentes y garantizar un vuelo seguro.
3. Entrenamiento intensivo: Los pilotos, auxiliares de vuelo y personal en tierra pasan por entrenamientos extensivos y son sometidos a evaluaciones constantes para estar preparados ante cualquier situación.
4. Mantenimiento regular: Los aviones son inspeccionados y reciben mantenimientos con frecuencia para garantizar que cumplan con los más altos estándares de seguridad.
5. Investigación de accidentes: Cada incidente aéreo es investigado minuciosamente para identificar sus causas y evitar que se repita, lo que fortalece continuamente los protocolos de seguridad.
6. Control de tráfico aéreo: Los controladores aéreos monitorean constantemente el espacio aéreo para guiar a las aeronaves y prevenir colisiones.
7. Cultura de seguridad: En la aviación, la seguridad es siempre la prioridad número uno, y esto se refleja en cada aspecto de la operación.
Para la implementación y supervisión de normativas en aviación, se realiza un proceso exhaustivo y bien estructurado, que involucra a diversas organizaciones internacionales, nacionales y locales, garantizando uniformidad en la seguridad y las operaciones a nivel global. Dentro de los procesos continuos en esta industria, se encuentran las auditorías y las certificaciones en todos los niveles y fases involucradas en la aviación: diseño, fabricación, capacitación, operación y mantenimiento.
Como dato adicional al tema de seguridad, es necesario destacar que la aviación tiene un impacto significativo tanto en el transporte de personas y mercancías como en la economía global. Se estima que anualmente más de 4,500 millones de pasajeros viajan en vuelos comerciales. Este número refleja la importancia de la aviación como medio de transporte esencial para conectar personas y culturas en todo el mundo.
En términos económicos, la industria de la aviación contribuye aproximadamente con el 4.8% del PIB mundial, lo que equivale a 5.7 billones de dólares. Además, genera más de 65 millones de empleos directos e indirectos, incluyendo trabajos en aerolíneas, aeropuertos, turismo y cadenas de suministro relacionadas. La aviación, no sólo facilita el comercio internacional y el turismo, sino que también actúa como un catalizador para el desarrollo económico y social en muchas regiones.