Como en los sistemas de cómputo, cuando había alguna falla se generaba un parche para arreglarla, así se quieren corregir los errores de la reforma y la elección judicial. De la misma forma, la presencia desbordada del crimen organizado que ha penetrado casi todos los rincones de la vida pública del país, se pretende poner un filtro para que no haya narcocandidaturas en las elecciones. Estamos ante remedios que no logran resolver los enormes problemas de estas dos dimensiones, son parches para tapar la destrucción que se hizo del Poder Judicial y aspirinas para curar un cáncer profundo.
Se propone una reforma de la reforma judicial para corregir las fallas de un sistema, pero no alcanza a modificar los severos daños que se hicieron con esos cambios. El corazón de la reforma judicial fue introducir el mecanismo electoral para elegir jueces, magistrados y ministros, mediante el voto popular; se modificó de raíz un modelo de carrera judicial que obligaba a una capacitación profesional de décadas para llegar a un puesto en el Poder Judicial, todo ese esfuerzo se desechó con mucha irresponsabilidad. No solo es mi opinión, sino la de grandes juristas nacionales e internacionales, como Luigi Ferrajoli y Roberto Gargarella, que vieron en ese nuevo modelo un problema estructural grave. Luego llegó la consecuencia de una muy mala decisión y el país fue testigo de la peor elección que se recuerde en décadas para elegir mediante el voto popular a los y las jueces del país. Ahora se quiere hacer cambios.
La reforma a la reforma judicial pretende ajustar algunas de las aberraciones más evidentes que deslegitimaron por completo esa pseudo elección judicial, que se llevó a cabo el 1 de junio de 2025. Se propone cambiar la fecha para no empalmar los votos por los jueces con los comicios intermedios de 2027, por eso se pasarán hasta 2028, donde coincidirán con la farsa de la revocación de mandato, que en realidad será una ratificación del mandato desde el poder gobernante. Quieren hacer cambios en la mecánica electoral: una coordinación de las comisiones que seleccionan a las candidaturas, que no resuelve el problema; una disminución en el número, que deja de todas formas una enrome cantidad de opciones; regresan las dos salas a la SCJN, una suspensión absurda que solo complicó el trabajo del máximo tribunal; dejan la contradicción de tener dos formas de elegir la presidencia de la SCJN, por mayoría de votos populares o por elección de los y las ministras, eso no se resuelve. Como han dicho algunos críticos, a pesar de que haya menos candidaturas, no será posible votar sin tener algún tipo de prótesis, como un acordeón. En suma, será un parche que no resuelve el problema de fondo, la independencia y autonomía de un poder judicial, no rescata la carrera judicial, y que deja a ese poder del Estado en manos de la improvisación y los intereses políticos del gobierno en turno.
El Universal Responde
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Las reformas electorales apuntan hacia dos dimensiones que tratan de tapar el sol con un dedo, o lo que es lo mismo, dar aspirinas para una enfermedad grave. Una propone que se genere una comisión en el INE para filtrar candidaturas sospechosas de vínculos con el narco y el crimen organizado, lo cual pasa -indebidamente- esa responsabilidad al órgano electoral, cuando debería ser asumida por el aparato de seguridad e inteligencia del Estado. Ya se sabe que el crimen organizado captura no solo las candidaturas, sino las fiscalías y el gabinete completo de los gobiernos locales. Otra reforma que viene del círculo de Monreal, ha sido severamente criticada, es una nueva facultad para anular elecciones si existe alguna intervención extranjera, lo cual deja un amplio margen para la discrecionalidad en favor del grupo gobernante. Porque cualquier pretexto se puede usar para quitar candidaturas opositoras. Aspirinas y facultades ambiguas para “juzgar” las posibles intervenciones extranjeras.
Con el afán de corregir las malas decisiones y los graves problemas, se proponen acciones limitadas, pequeños cambios cosméticos. Parches y aspirinas…
Investigador del CIESAS. @AzizNassif

