La comunidad está de fiesta. El colectivo ciudadano Defendamos el Museo Dolores Olmedo acaba de dar la noticia: la mudanza de la rica colección de arte que heredó la mecenas al “pueblo de México”, está cancelada. El traslado de obras de Frida Kahlo y Diego Rivera, de Xochimilco al Parque Urbano Aztlán en Chapultepec, ha sido “anulado”.
Al sur de la ciudad, representantes de las comunidades vecinas, Pueblos y Barrios Originarios de Xochimilco, se reunieron el sábado en la Rotonda de los Personajes Ilustres, para declarar al Museo Dolores Olmedo “Patrimonio Histórico y Cultural de Xochimilco”. La declaratoria, simbólica, no tiene precedentes. Ahí mismo dieron la noticia de la cancelación del proyecto en Aztlán.
Después de más de un año de lucha en defensa de la permanencia de la colección en el Museo Dolores Olmedo (MDO) y de respeto a la voluntad notariada de la coleccionista en su testamento, el colectivo recibió una notificación oficial de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en respuesta a su queja. En el documento se verifica que Octavio Carrasco, director de Administración y Finanzas del Museo, les dio a representantes de la CNDH amplia información y “respecto al posible traslado de la colección de Frida Kahlo y Diego Rivera al parque urbano Aztlán precisó que ha quedado anulada” se lee en el documento.
El rumor de la cancelación iba de boca en boca desde hace meses. Que si los dueños de Parque Aztlán decidieron parar el proyecto por falta de condiciones adecuadas, que si se complicó la construcción de la nueva sede en Chapultepec por asuntos financieros… Todo era silencio hasta que el comité técnico del Fideicomiso Dolores Olmedo informó, en la página de Facebook, que se prepara una reapertura para el 30 de mayo, en la víspera del Mundial de Futbol. Cabe recordar que el museo está en el circuito previsto para las rutas turísticas paralelas al evento deportivo y que ya anunciaron la venta de boletos en línea a partir de fines de marzo.
De manera sorpresiva, durante la reciente Semana del Arte en México, la galería Saenger, en coordinación con el Museo, llevó a cabo la exposición Horizontes de sentido de Joab Vera en los jardines y al interior de las salas que exhiben las célebres puestas de Sol en Acapulco (1955) de Diego Rivera, donde los paisajes de uno y otro artista dialogaron en ese espacio único en México. El resto del museo, cerrado.
Con el registro previo en línea, obligatorio para el acceso a ver la intervención de Joab Vera, pude visitar la Noria y admirar de nuevo los jardines, la sala Diego Rivera con las obras del gran muralista, desde El picador hasta Las sandías, su última obra antes de morir; también vi la casa donde vivía Dolores Olmedo (fuertemente custodiada), los pavorreales y los xolos. En la puerta, el contraste: turistas del bus VIP del Art Week ingresaban al museo mientras que a los integrantes del Colectivo (todas y todos vecinos de Xochimilco), les negaron el registro porque “ya no hay cupo”. Ahí estaban, como desde hace meses, con sus carteles y sus actos culturales para exigir la reapertura de un espacio que la dueña de todo aquello les heredó, a ellos y a todo México.
Esta vez, la ciudadanía en Xochimilco ganó una importante batalla. Se unieron, mandaron cartas con 3 mil 500 firmas y visitaron todas las instancias posibles, sin darse por vencidos. Su triunfo crea un precedente en la historia de la defensa del patrimonio cultural. Y un aliento para seguir hacia la revocación del cambio en el contrato del fidecomiso, realizado por los descendientes de Dolores Olmedo en 2022, en donde despareció la figura de “el pueblo de México” como fideicomisario.
adriana.neneka@gmail.com

