En México, alrededor de 41 mil personas, de un total de 126 millones de habitantes, fallecen cada año por causas asociadas al consumo de bebidas alcohólicas, por lo que resulta impostergable la aplicación de políticas públicas eficaces para el control del alcohol, además de medidas que reduzcan efectivamente su consumo en la población más vulnerable, dijo la organización civil Red de Acción sobre Alcohol (Rasa).
En el marco del Día Mundial de la Salud expuso que la atención y tratamiento de las enfermedades asociadas con el alcohol tiene un impacto familiar y social de 552 billones de pesos, lo que equivale al 2.1% del PIB.
En un comunicado, la ONG dijo que el consumo de alcohol es causa directa de más de 60 enfermedades, como cirrosis hepática, pancreatitis, alcoholismo, cáncer y daño neurológico.
También es un factor de riesgo importante para otras 200 enfermedades, lesiones y condiciones adversas de salud, como enfermedades cardiovasculares, siniestros viales, violencia, suicidio, tuberculosis, VIH y enfermedades reumáticas, entre muchas otras.
“A diferencia de las enfermedades crónicas, como la diabetes, que requieren un complejo manejo médico, farmacológico, nutricional y psicológico, este grupo de enfermedades puede prevenirse y tratarse efectivamente al eliminar un solo factor de riesgo: el consumo de alcohol. Actuar sobre este hábito no solo nos permite reducir su impacto en la salud pública, sino también intervenir a edades más tempranas, mejorando significativamente la calidad de vida y el futuro de nuestra población”, afirmó Luis Alonso Robledo, vocero de Rasa.
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