La decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles de 25% contra las exportaciones mexicanas provocará una recesión económica en México, genera volatilidad y presiones políticas en los temas de migración y de seguridad, sostuvo la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
El organismo empresarial dijo que se debe mantener la “defensa del comercio libre y equitativo”, así como “adoptar una postura firme y a hacer uso de los mecanismos establecidos en el T-MEC para impugnar esta medida arbitraria”.
La American Chamber México (AmCham) manifestó que “imponerlos a un sistema de coproducción sería contraproducente. Lo hemos visto en la reacción inmediata de los mercados, en la preocupación de los pequeños y medianos productores, y en el aumento previsto de los precios de los automóviles y de la inflación”. Sobre todo, si se considera que los productos que México exporta a Estados Unidos contienen más del doble de valor agregado estadounidense en comparación con las importaciones del resto del mundo, agregó.
La AmCham advirtió que “los únicos ganadores reales serían nuestros competidores globales, especialmente China”.
Por su cuenta, Banamex destacó que “se vuelven más creíbles las amenazas de Trump, lo que aumenta la incertidumbre, sobre todo para la inversión. Lo anterior ya se ha visto reflejado en una contracción de la actividad ligeramente mayor a la estimada en el cierre de 2024, y anticipamos que esta incertidumbre [y sus efectos] se mantenga hacia delante”.
La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), la Industria Nacional de Autopartes (INA), la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) y la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) expresaron también su profunda preocupación ante la entrada en vigor de los aranceles.
Señalaron en un comunicado conjunto que la medida, lejos de fortalecer la economía de Estados Unidos y de Norteamérica, tendrá repercusiones severas en la competitividad, generando inflación, pérdida de empleos y menor crecimiento económico en los tres países.
Ford, General Motors (GM) y Stellantis pidieron al gobierno de Estados Unidos que los vehículos y autopartes que cumplen con las reglas de contenido regional del T-MEC estén exentas de los aranceles.
Las tres automotrices están agrupadas en el Consejo de Políticas de la Industria Automotriz Americana (AAPC, por sus siglas en inglés), cuyo presidente, Matt Blunt, emitió un posicionamiento en el cual destacó que los fabricantes estadounidenses han invertido miles de millones de dólares en Estados Unidos y no deberían perder competitividad por los aranceles.
El director general del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), Luis Fernando Haro, consideró que las tarifas afectarán a los productos mexicanos que más se exportan a EU, como tequila, cerveza, aguacate, jitomates, chiles, brócoli y coliflor, entre otras hortalizas y frutas.