"No tengo ánimo, no tengo cabeza para nada, estoy destrozada", dijo brevemente a EL UNIVERSAL, Mayra Alejandra Buenrostro. Ella es madre de Pablo, un niño de 14 años de edad que se convirtió el sábado en una víctima más de los artefactos explosivos terrestres sembrados por los grupos criminales en la Tierra Caliente de Michoacán.
El joven murió junto con otro jornalero identificado como José Luis "R", de 43 años de edad, cuando les explotó el artefacto improvisado mientras trabajan con azadón la tierra en una huerta de limón de la comunidad de Santa Ana Amatlán, del municipio de Buenavista Tomatlán, controlado por la célula delictiva de Los Viagras, en alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

De acuerdo con reportes policiales, los jornaleros se encontraban laborando cuando activaron el artefacto y vino de inmediato el estallido. José Luis "R" fue trasladado por sus compañeros al Hospital Regional de Apatzingán, donde murió horas más tarde por las heridas de gravedad que registro.
Lee también Estalla artefacto explosivo en Santa Ana, Michoacán; mueren un campesino y un adolescente
Mientras que el niño Pablo murió en lugar de la explosión, informaron autoridades locales.
En breve entrevista, Mayra Alejandra, madre Pablo, afirmó que no tenía palabras para describir el dolor por el que está pasando ante la pérdida de su hijo, quien trabajaba para ganarse la vida.
En tanto, Guadalupe Buenrostro, tía del niño Pablo, escribió en una red social que la la tristeza envuelve a Santa Ana Amatlán y la región ante la pérdida de dos trabajadores que sólo buscaban ganarse la vida.
Lee también Desaparecen dos comuneros en Michoacán; bloquean carretera en exigencia de su búsqueda
"El dolor y el coraje es inmenso, toda mi familia está destrozada, no es justo que por esta maldita guerra que tiene esa gente, se lleven gente inocente. Va a seguir muriendo gente porque siguen esas pendejadas ( minas) en las parcelas."
jf/rmlgv