Puebla, Pue.— Con especial cuidado a la salud mental y durante seis meses, la Escuela Militar de Sargentos (EMS) forma a más de mil estudiantes en diversas materias civiles y militares —como ética militar, legislación militar y protección civil— para servir y ser el alma de la Guardia Nacional (GN), el Ejército Mexicano y la Fuerza Aérea.
Además, los sargentos tienen un horario establecido para realizar entrenamiento físico, en donde se les distribuye en carrera de resistencia, ejercicios de resistencia (de brazos y piernas), así como actividades deportivas: voleibol, futbol, basquetbol y natación, explica la capitán segundo de artillería Montserrat Pineda Chiñas.
Al decir que los alumnos están en constante movimiento y tomando cursos, asegura que la institución muestra especial interés en cuidar la salud mental de los sargentos y personal educativo, quienes comienzan su día desde las 4 de la mañana y terminan después de las 18 horas, de lunes a viernes.

“Tenemos aquí una oficial sicóloga y un grupo de sicólogos que están encargados de hacer las evaluaciones diagnósticas no sólo a los alumnos, sino también a los instructores y docentes que trabajamos aquí. Si hay alguno que llegue a presentar algún inconveniente respecto a su salud mental o alguna situación que lo lleve a tener un declive en su situación mental se atiende de inmediato y se le da solución”, dice.
Detalla que cada sargento inscrito tuvo que pasar una serie de exámenes de admisión: pruebas físicas (carrera de resistencia, salto de decisión y natación) y pruebas culturales y sicológicas, donde personal militar evalúa si cumplen con el perfil para ingresar al plantel. Desde el mes pasado, la instructora trabaja como comandante por el grado de capitán: a su mando tiene a cuatro oficiales y una compañía. Así, supervisa que se desempeñen de la mejor manera en todos los ámbitos, desde orden cerrado y diversas actividades.
“Pertenecer al Ejército es un logro bastante grande para mí, porque, a pesar de las pruebas físicas que me han puesto a lo largo de mi carrera militar, siempre he sobrepasado todo y eso representa un sueño que yo tenía cuando era pequeña y que ahora estoy viviendo. Es muy interesante ver cómo las mujeres nos desarrollamos en el Ejército, pese a todo lo que podrían creer que pasa en la vida castrense. Es un logro grande”, asegura.

En un recorrido por la institución, sargentos en formación se muestran orgullosos por pertenecer al Ejército y a la Guardia Nacional; muchos provienen de familias con integrantes militares, mientras que otros decidieron formarse por la admiración que sintieron desde temprana edad por las Fuerzas Armadas.
“Yo tengo dos hermanos que son militares; entonces, cuando llegaban a casa escuchaba todas sus experiencias y fue ahí donde me entró la curiosidad y quise pertenecer a las Fuerzas Armadas. Mi mayor sueño profesional es terminar la licenciatura y poder reclasificar como educadora”, expresa la soldado de la GN Ana Karen Gutiérrez Ruiz.
Espacio para mujeres
Sobre la integración de mujeres en estos espacios, la estudiante detalla que cada vez son más y existe una buena integración por parte del personal masculino y femenino, mientras que la capitán Montserrat Pineda Chiñas indicó que esta profesión no es más difícil para las mujeres: “Estamos en igualdad de oportunidades que los hombres en todos los aspectos del ámbito militar”.
Ambas invitan a jóvenes de todo el país para que se capaciten y formen en instituciones educativas como estas, pues representan buenas oportunidades a nivel académico y profesional.
El soldado Alejandro Orozco Morales describe el ambiente como comprensivo y lleno de apoyo, pues todos tienen el mismo fin: ser parte de la GN.
“El levante es a las 4 de la mañana. Empezamos tendiendo nuestras camas, aseándonos, aseando los dormitorios; posteriormente tomamos nuestros alimentos. Después de eso viene la lista y lo que es el orden cerrado, que es de 6 a 7 de la mañana. A las 7 empezamos con nuestras actividades académicas en el área estudiantil y terminamos aproximadamente a las 6 de la tarde”, agrega.
“Para mí fue muy complicado el separarme de mi familia, el no verla a diario, el estar en un adiestramiento completamente distinto al que yo estaba acostumbrado. Es algo muy complicado para una persona que no que no está [hecha] para esta vida. A los niños que tienen el mismo sueño que yo tenía de pequeño les diría que se preparen y que sean muy decididos, porque es de mucha decisión estar aquí”, afirma.
Por otro lado, la Sargento segundo de la GN Elizabeth Guadalupe Fragoso Sánchez explica que también se enseña la legislación militar, que en México se rige por leyes y reglamentos militares, los cuales son la base fundamental para el funcionamiento de las Fuerzas Armadas y Ejército Mexicano, Fuerza Aérea y Guardia Nacional.
“Otra de ellas es la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, la cual está estrictamente apegada al respeto de los derechos humanos, garantizando la seguridad y el orden público, apegándose a los principios de absoluta necesidad, legalidad, prevención, proporcionalidad, rendición de cuentas, vigilancia, racionalidad y oportunidad”, subraya.
La institución cuenta con un auditorio y comedor con capacidad de 800 personas, cada uno; un museo, cuatro edificios que se encargan de alojar a mil 200 alumnos, una comandancia y tres edificios académicos con 36 salones. Asimismo, la EMS destaca por su amplia oferta deportiva, la cual incluye un gimnasio, alberca olímpica, área de crossfit, cancha de futbol, una pista de atletismo de 400 metros planos y dos canchas de baloncesto.
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