Rodeado de infinidad de computadoras y de refacciones, el matemático Luis Alberto Vázquez Maison, profesor que imparte clases de Análisis Numérico y Programación Avanzada en las carreras de Actuaría e Ingeniería Petrolera de la UNAM, se dedica desde hace cinco años a reparar equipos para después entregarlos a estudiantes que los necesiten.
“Esto realmente surgió a raíz de la pandemia, del Covid-19. No fue una idea mía, sino del profesor Jaime Vázquez. Él fue quien, cuando nos vamos a clases en línea, dice: ‘¿Y cómo van a tomar clases en línea aquellos estudiantes que no tienen computadoras?’ Entonces, nos convoca a varias personas para que, entre todos, reunamos equipos de cómputo y se los demos a los estudiantes”, relata.
Comenta que de 2022 a 2025 ha entregado 250 equipos rehabilitados entre la comunidad puma. Gracias al apoyo recibido, alumnos de las facultades de Filosofía y Letras; Contaduría y Administración, y de Estudios Superiores Zaragoza, han podido solicitar y recibir este apoyo.
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De 57 años de edad, cuenta a EL UNIVERSAL que una vez que la comunidad estudiantil regresó a las aulas, el programa para dotar de equipo de cómputo llegó a su fin. Sin embargo, agrega que él junto con otros dos de sus compañeros, Maricela y Luis Enrique, se quedaron con la inquietud de seguir realizando esa labor, porque saben que no todos ni todas las estudiantes cuentan con una computadora propia para realizar sus trabajos escolares.
“Pedimos permiso para continuar con la labor, y desde la pandemia para acá lo hemos seguido haciendo nosotros tres”, dice, al tiempo que comenta que en ocasiones los recursos salen de sus bolsillos para comprar las refacciones que necesitan.
“Hasta la fecha nos llega a faltar alguna que otra pieza, que ahorita ya es menos, pero sí, alguna que otra pieza se compra, pero con dinero propio. Nosotros tres, ahora sí que ponemos el dinero para adquirirla. Buscamos las piezas en internet, de forma que no nos salgan tan caras”, comenta.
Vázquez Maison agrega que en periodo de vacaciones llega a reparar hasta siete equipos de cómputo en un día, Eso sí, cuando son fallas sencillas, pero si son más complejas, restaura cuatro.
Agrega que para que un alumno o alumna tenga acceso a una computadora, se le solicita como requisito su credencial de la UNAM, su comprobante de inscripción y que verdaderamente necesiten el equipo.
“Hay estudiantes que me dicen que no tienen nada con qué trabajar y hay otros que me comentan que sólo tienen una computadora en casa que es utilizada hasta por cuatro miembros de la familia".

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“Incluso hay quienes preguntan si pueden venir a trabajar aquí, porque en su casa no tienen internet, por ejemplo. Y los dejo estar aquí en el taller”, expresa.
Para el matemático, es importante que exista la solidaridad con los estudiantes y que este programa se replique en todas las universidades del país.
“Esa es la idea que a mí me gustaría, que se difundiera más esa solidaridad con los estudiantes, porque en ocasiones nos olvidamos de las carencias que tienen por estar metidos en nuestras cosas. Porque si en la ciudad tenemos tanta gente solicitando computadoras, estoy seguro que, en otras partes del país también hay mucha gente que le gustaría recibir una computadora de esta manera. Pero no sólo son computadoras lo que necesitan, porque depende de su carrera, pueden necesitar un microscopio o material de laboratorio”, dice el académico con más de 30 años de trabajar en la UNAM.
Menciona que cada vez que entrega un equipo, siente una sensación difícil de expresar.
“Lo que siento en ese momento es indescriptible, pero es de una gran satisfacción, la alegría que reflejan se transmite a nosotros. De verdad no es fácil describir esa sensación de alegría que transmite el estudiante”.
Expresa que hay días en que entregan cinco o seis equipos de cómputo en un día, pero hay otros en los que por su taller no se para nadie a solicitar uno.
“Ahorita que ya llevamos tres semanas de clases y es cuando más gente llega. Porque ya están tareas y es cuando ven la necesidad de la computadora y van a buscarnos. De repente sí llegan cinco o seis alumnos en un día. Pero hay épocas en la que ya nadie pasa, que es principalmente en periodo vacacional”.
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