Más Información

México llega al 8M con 6 mil 440 feminicidios en los últimos siete años; reportan más de 28 mil desaparecidas y no localizadas en 2025

Alcaldesa de San Cristóbal sale en defensa de sus hijos tras polémica por autos de lujo; son de mi padre Elio Ricci, dice

"Falso que AMLO esté internado en el Hospital Central Militar"; Ignacio Mier llama a no caer en fake news

Aplican Plan DN-III por incendio en pozo petrolero en Las Choapas, Veracruz; fuego está fuera de control

VIDEO: Pedrero es acusado por violencia política de género contra Tania Larios; no vamos a aceptar que nos callen, responde diputada

UNAM condena feminicidios de estudiantes de la UAEM; refuerza medidas de seguridad en campus Morelos
Sao Paulo.— Dueño de un carácter calculador, frío y pragmático, Michel Temer dedicó casi toda su vida a la política, alcanzó la presidencia de Brasil tras la convulsa destitución de Dilma Rousseff y ayer fue arrestado por unas sospechas de corrupción que lo persiguieron durante buena parte de su mandato.
Temer, de 78 años, casado con Marcela Temer, 43 años más joven que él y padre de cinco hijos, entregó el poder el pasado 1 de enero a Jair Bolsonaro. Su mandato de dos años y medio (2016-2018) vino precedido de una de las mayores crisis políticas de la historia reciente del país, que terminó con la destitución de Dilma Rousseff.
Las revelaciones de directivos del gigante cárnico JBS provocaron que Temer se convirtiera en el primer presidente brasileño en ejercicio en ser denunciado formalmente por la fiscalía por corrupción. Y no fue una, sino dos veces. Hasta ahora, Temer siempre había salido avante.
Como discreto vicepresidente de Rousseff, se manejó siempre tras bambalinas y se vio beneficiado por el impeachment contra ella; sin embargo, su mandato ha sido tachado de gris, y llegó a batir todos los récords de impopularidad. En junio de 2018, tenía apenas 3% de índice de confianza.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]

















