Más Información

Capturan a Pedro Inzunza "El Sagitario" tras fuerte operativo en Culiacán; lo señalan como operador de "El Chapo Isidro"

Sheinbaum desea feliz año a las familias mexicanas; “me seguiré dedicando en cuerpo y alma por el bien de todos”, asegura

SIP denuncia intimidación y criminalización de periodistas mexicanos; “Acusaciones judiciales no deben ser instrumento para silenciar voces”

Presuntos integrantes del Cártel de Santa Rosa de Lima intentan descarrilar tren de carga en Guanajuato; planeaban robar mercancía

Concierto de fin de año: todo lo que debes saber para dar la bienvenida al 2026 en Paseo de la Reforma

Caso Cecilia Monzón: Sentencian a 60 años de prisión a Javier López, por feminicidio de la activista; fue secretario de Gobierno en Puebla

Secretaría Anticorrupción detecta posible hackeo a bases de datos de instituciones públicas; abre investigaciones

FGR mantiene peritajes por descarrilamiento del Tren Interoceánico; recaba evidencia fotográfica y extrae caja negra

Tras descarrilamiento del Tren Interoceánico, autobuses dan servicio a turistas que ya tenían boleto

Rifas ilegales, posible causa del ataque a empresario del Mercado de Abastos en Zapopan: Secretario de Gobierno de Jalisco
Charlottesville.— Charlottesville despertó ayer 365 días después de la trágica marcha supremacista blanca que cambió para siempre esa ciudad, que no ha olvidado el ataque y sigue con la lucha contra el racismo y los movimientos neonazis.
El centro neurálgico de la actividad estuvo situado ayer en una de las esquinas de la calle Cuarta del sureste de la ubre, en Virginia, el lugar exacto donde Heather Heyer, de 32 años, fue embestida brutalmente por un joven neonazi que condujo su vehículo a alta velocidad hacia una concentración antirracista.
Varios centenares de personas acudieron a ese punto, adornado con flores, fotografías, mensajes y cartas de recuerdo a Heyer y custodiado fuertemente este fin de semana por las autoridades locales ante posibles riesgos de grupos racistas.
La visita más esperada fue la de Susan Bro, madre de Heyer, quien asistió al lugar con un ramo de flores que depositó en el memorial justo a las 13:42 hora local, tiempo exacto en que el vehículo impactó a su hija, causándole la muerte.
“Gracias a todos por venir a recordar a mi hija, pero esto no sólo tiene que ver con Heather, hubo muchas personas heridas que aún están recuperándose”, dijo emocionada.
“Tenemos un problema enorme de racismo en esta ciudad y en este país y tenemos que arreglarlo”, exclamó la madre, ahora también activista y fundadora de la Fundación Heather Heyer, que brinda becas a jóvenes activistas y les apoya en su carrera.
Bro recordó que “muchas madres pierden a sus hijos cada día” y no reciben atención.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]













