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Washington.— Estados Unidos está viendo un incremento de contagios de coronavirus y, antes de que la situación empeore, el gobierno de Joe Biden decidió tomar medidas.
Prometió que para el próximo 19 de abril 90% de los adultos del país podrán pedir cita para vacunarse contra el Covid-19, gracias en parte a medidas para distribuir la vacuna a muchas más farmacias en el país.
Para esa misma fecha, 90% de los adultos del país “tendrán un centro de vacunación en un radio de 5 millas [8 kilómetros] de donde viven”, añadió el presidente.
Para lograrlo, se aumentará el número de farmacias que participan en el programa federal de vacunación, que pasarán de las 17 mil actuales a casi 40 mil en todo el país en las próximas tres semanas.
El Ejecutivo también establecerá “una docena” de nuevos centros de vacunación masiva regentados por las autoridades federales, incluido uno en Gary (Indiana) y otro en St. Louis (Missouri) que se sumarán a los 21 ya creados en todo el país.
El demócrata celebró el rápido ritmo de vacunación y el récord marcado este fin de semana, cuando se administraron “10 millones de dosis en tres días”. Sin embargo, advirtió que no es momento de complacencias.
Estados Unidos está experimentando un repunte en los contagios de Covid-19, por lo que el presidente pidió mantener activas las medidas de mitigación del virus y a seguir cumpliendo “el deber patriótico de llevar mascarilla. Si bajamos la guardia, podríamos ver cómo las cosas empeoran, no mejoran” a pesar de la creciente vacunación, dijo.
“Todavía estamos en una guerra contra este virus mortal (...) y estamos lejos de ganar”, agregó.
Biden respondió con un “sí” a la pregunta de un periodista de si aquellos estados que están volviendo a la normalidad y han eliminado el uso obligatorio de mascarilla, como Texas y Missi-ssippi, deberían interrumpir esa relajación de las medidas.
Horas antes, la doctora Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), dijo que tenía una sensación de “fatalidad inminente” si la población continúa bajando la guardia.
Los casos de contagios aumentaron cerca de 10% en la última semana en comparación con la semana previa, aproximadamente 60 mil casos diarios, y las hospitalizaciones y las muertes también se incrementaron, sub- rayó Walensky. Si no se actúa de inmediato, alertó, Estados Unidos podría sufrir un “cuarto brote”, con un incremento de casos como está ocurriendo en algunos países europeos y sufrir fallecimientos innecesarios. “En este momento tengo miedo”.
Walensky detalló que “cuando hemos visto un aumento como éste en el pasado es cuando las cosas tienen una tendencia a repuntar, y a repuntar a lo grande”.
Hasta ayer, Estados Unidos registraba 30 millones 321 mil 943 casos confirmados al SARS- CoV-2 y 549 mil 892 fallecidos, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.
El Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para el 1 de julio habrán muerto 600 mil personas.
En Europa, el temor a que la cuarta ola desencadene un alza descontrolada de contagios, sobre todo en plenas vacaciones de Semana Santa, ha llevado a varios países europeos a plantearse endurecer las medidas restrictivas. En Italia, desde ayer 10 regiones se encuentran en la llamada “zona roja”, la de mayores restricciones, y así se encamina hacia los tres festivos de Semana Santa, 3, 4 y 5 de abril, cuando todo el país quedará confinado.
En Francia, la saturación de las unidades de cuidados intensivos provocó que el sector sanitario alce su voz para reclamar al presidente Emmanuel Macron un “verdadero confinamiento”, que permita rebajar la presión a la que se ven sometidos.
Alemania exigió a partir de esta medianoche un test negativo a quien llegue por vía aérea al país, mientras la canciller Angela Merkel aboga por restringir los movimientos internos.
España prorrogó hasta el 30 de abril la restricción temporal de viajes no imprescindibles desde terceros países a la Unión Europea.
Sólo en Londres, las restricciones siguen relajándose: desde ayer, se permiten las reuniones al aire libre, incluido en jardines privados, de hasta seis personas o de dos hogares, así como los deportes en el exterior, en un nuevo paso de la desescalada comenzada el pasado 8 de marzo.
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