Miami.— Durante décadas, era presentado en EU como aliado democrático, país asediado, socio militar fiable y extensión moral del trauma judío tras el Holocausto. Esa percepción no ha desaparecido, pero sí ha perdido fuerza.

Pew Research Center registró en marzo que 60% de los tienen una opinión desfavorable de Israel, frente a 42% en 2022. También encontró que 59% tienen poca o ninguna confianza en Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, para actuar correctamente en asuntos mundiales.

La opinión pública estadounidense cambió a partir del ataque terrorista de Hamas, del 7 de octubre de 2023, y tras la respuesta militar israelí en Gaza.

Lee también

Gallup confirmó el giro a partir de que, por primera vez en décadas, los estadounidenses ya no expresaban más simpatía por los israelíes sobre los palestinos. En febrero, 41% de los estadounidenses encuestados dijeron simpatizar más con los palestinos y 36% con los israelíes. Gallup precisó que la diferencia no era estadísticamente significativa, pero el dato central era que de 2001 a 2025, los israelíes habían mantenido ventajas de dos dígitos en la simpatía estadounidense. En julio de 2025, Gallup encontró que 32% de los adultos estadounidenses aprobaban la acción militar de Israel en Gaza, el nivel más bajo desde que empezó a preguntar por esa guerra; 60% la desaprobaban. En agosto de 2025, Quinnipiac University registró que 60% de los votantes se oponían a enviar más ayuda militar estadounidense a Israel para la guerra contra Hamas, mientras 32% la apoyaban.

“La realidad es que Hamas no inició una guerra de liberación limpia ni una operación militar convencional; lo que hizo fue llevar a cabo una operación terrorista con asesinatos, secuestros y violencia contra civiles y de ahí se vino la respuesta israelí que, a fuerza de tiempo, revirtió su imagen en el mundo”, dice el historiador y especialista en Medio Oriente, Daniel Álvarez, a EL UNIVERSAL. La lógica es brutal y clara para Álvarez, “provocar una respuesta israelí masiva, alargar la guerra, convertir Gaza en el centro moral del debate internacional y obligar a Israel a perder legitimidad ante sus aliados”. Dice que no hay que exagerar la capacidad de cálculo de Hamas para prever cada encuesta futura, “pero sí hay que reconocer que la erosión internacional de Israel formaba parte del objetivo”.

Añade que “Hamas sabía que combatir desde zonas pobladas, instalar infraestructura militar cerca o debajo de espacios civiles y mezclar la guerra con la población aumentaba el costo político de cualquier respuesta israelí”.

Lee también

Ese cálculo no exonera a Israel, “pero sí impide contar la historia como si Hamas hubiera sido un actor pasivo dentro de Gaza”.

La estrategia de Hamas necesitaba una respuesta israelí dura: “el gobierno de Netanyahu eligió una respuesta que terminó dañando la imagen de Israel más que cualquier campaña de propaganda enemiga”, señala Álvarez.

“Conforme las imágenes de las agresiones de Israel contra Gaza se se fueron haciendo más insoportables para una parte del electorado [estadounidense], la pregunta ya no era sólo qué estaba haciendo Israel, sino por qué lo hacía con armas, dinero y protección diplomática estadounidense”, explica Álvarez.

Lee también

“La mayoría de los estadounidenses de 50 años en adelante crecimos con una imagen de Israel asociada a la supervivencia judía de la Segunda Guerra Mundial, a la Guerra Fría, a las guerras árabe-israelíes y a la idea de una democracia pequeña rodeada de enemigos”, explica el historiador; sin embargo, muchos estadounidenses de menor edad y millones de jóvenes “han formado su criterio viendo la ocupación de la Franja de Gaza, los asentamientos, los bloqueos de ayuda y supervivencia, la superioridad militar israelí y la dependencia palestina de ayuda humanitaria”, subraya.

Gallup encontró que 65% de los demócratas simpatizaba más con los palestinos y 17% con los israelíes; entre independientes, la simpatía también se inclinó hacia los palestinos. Además, la crítica a Israel no puede confundirse con apoyo a Hamas ni con odio a los judíos. Pew Research Center encontró en 2025 que los estadounidenses veían mejor al pueblo israelí y al pueblo palestino que a sus liderazgos: 56% tenía una visión favorable del pueblo israelí y 52% del palestino, mientras 59% veía desfavorablemente al gobierno israelí de Netanyahu, 68% a la Autoridad Palestina y 84% a Hamas.

“Muchos estadounidenses rechazan la conducta del gobierno israelí, pero siguen rechazando a Hamas; muchos pueden defender los derechos palestinos sin negar el derecho de los judíos a vivir sin amenazas”, subraya Álvarez. “La crítica contra Netanyahu a la ocupación o a la guerra en Gaza es legítima; pero convertir a judíos o judíos-estadounidenses en responsables colectivos de las decisiones del Estado de Israel se llama antisemitismo”, señala.

Lee también

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

[Publicidad]