Más Información

“Zapata, todo va a estar bien; te vamos a sacar de aquí”; así fue el rescate de un minero en Sinaloa

Recuperan el cuerpo del tercer trabajador de mina Santa Fe en Sinaloa; intensifican acciones para ubicar al cuarto minero

Godoy sostiene que descarrilamiento de Interoceánico no fue por problema en la obra; "vía cumple con la norma", dice

Despido, multas millonarias y hasta cárcel; las posibles sanciones a empleada de Pemex anfitriona de XV años millonarios

Personas hacinadas y sin control sanitario; el rostro oculto de los “sueros vitaminados” en clínica de Sonora

Roberto Velasco se estrena como canciller; alista posible reunión Sheinbaum-Lula con ministro de Exteriores de Brasil

Senado declara constitucional reforma contra “pensiones doradas”; Morena asegura reforzar austeridad

VIDEO: Ricardo Belmont, candidato presidencial de Perú, halagó a AMLO en una mañanera; “hombre con características singulares”, le dijo

Gobierno de México concluye reparación integral para las víctimas del Tren Interoceánico; blindan montos por seguridad

"Tenemos el corazón con ustedes"; Sheinbaum celebra rescate de trabajador en mina Santa Fe y destaca labores del Ejército
Las denuncias de encubrimiento de abusos sexuales al interior de la iglesia opacaron ayer la despedida de Chile del papa Francisco, quien calificó de “calumnias” las denuncias contra un polémico obispo.
James Hamilton, Juan Carlos Cruz y Juan Andrés Murillo, víctimas de Karadima, acusaron al Papa de no querer oír las denuncias sobre el obispo de Osorno (sur), Juan Barros, a quien señalan como encubridor de las atrocidades cometidas por aquel.
En su último día en Chile, el Papa visitó la ciudad de Iquique, en el norte de Santiago, donde defendió a ultranza al polémico obispo de Osorno, Juan Barros, acusado de haber encubierto abusos sexuales cometidos por el influyente sacerdote Fernando Karadima en una parroquia de un exclusivo barrio de Santiago en los años 80.
“El día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, ahí voy a hablar”, afirmó Francisco a radio ADN antes de celebrar una misa en Iquique frente a unas 100 mil personas. “No hay una sola prueba en contra, todo es calumnia ¿Está claro?”, agregó.
Durante el recorrido previo a la misa, Francisco hizo detener el papamóvil para ayudar a una policía que se cayó del caballo.
La activa participación de Barros en las tres misas que el pontífice ofició en Santiago, Temuco (sur) e Iquique (norte), pese a las acusaciones de haber callado los abusos que Karadima, provocó una gran polémica.
“Lo que ha hecho el Papa es ofensivo y doloroso”, afirmó Hamilton en un comunicado leído junto a Cruz y Murillo, en el que acusan a Barros de haber sido parte del “círculo personal de Karadima” y de haber sido testigo de los abusos sexuales y sicológicos de los que fueron víctimas.
“El Papa ha desoído todos estos hechos y nos ha acusado de faltar a la verdad, de decir calumnias”, agregó Hamilton. Cruz afirmó que el perdón que pidió el Papa al llegar a Chile por los abusos cometidos por sacerdotes queda en “el vacío”, y respecto de las pruebas solicitadas por Francisco, alegó: “Como si uno hubiese podido sacarse una selfie o foto mientras Karadima me abusaba a mí u otros con Juan Barros parado al lado viéndolo todo”.
Barros niega haber tenido conocimiento de las atrocidades cometidas por Karadima.
En su último día en Chile, el Papa se reunió con Héctor Marín Rossel, hermano de un desaparecido durante la dictadura de Augusto Pinochet, quien le expresó su “esperanza” de que el Pontífice ayude a encontrar a las víctimas de las que aún no hay rastro. Rossel es hermano de Jorge Marín, desaparecido a los 19 años, el 28 de septiembre de 1973. La dictadura dejó más de 3 mil 200 víctimas, entre muertos y desaparecidos.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]













