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Brasilia.— El gobierno brasileño reveló ayer los primeros lineamientos de una reforma de las jubilaciones con la que el flamante presidente Jair Bolsonaro se juega gran parte de su credibilidad, en un momento de fuertes tensiones en el seno de la alianza ultraconservadora que lo llevó al poder.
La crisis política se aceleró cuando el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, cuestionó la capacidad de “liderazgo” del mandatario ultraderechista, un exmilitar. Bolsonaro, quien el miércoles fue dado de alta después de 17 días hospitalizado por una operación abdominal, se reunió en Brasilia con su superministro del área económica, Paulo Guedes, y otros miembros del gobierno para concretar, tras semanas de discusiones, la propuesta definitiva de reforma de las jubilaciones que será presentada al Congreso el próximo 20 de febrero.
A la salida, el Secretario de Pensiones del ministerio de Economía, Rogério Marinho, explicó que el mandatario optó por una edad mínima de 62 años para las mujeres y de 65 para las hombres, con un periodo de transición de 12 años. Una propuesta algo más blanda que la de Guedes, quien quería imponer una edad mínima de 65 años para todos y una transición de 10 años.
En la actualidad, la ley permite a las mujeres jubilarse con 30 años de cotización y a los hombres con 35 sin que exista ningún límite de edad para ello, por lo que hay casos en los que personas con apenas 50 años ya pueden percibir esa prestación.
Bolsonaro necesitará un apoyo expresivo del Congreso para aprobar la reforma, pues al ser una enmienda a la Constitución, requiere los votos de tres quintas partes tanto de los diputados como de los senadores.
Por otro lado, Guedes también pretende incluir un modelo de capitalización individual, similar al chileno, en el que la jubilación de cada trabajador dependerá de lo que pueda ahorrar a lo largo de su vida laboral. “Me gustaría no hacer ninguna reforma de las jubilaciones, pero estamos obligados a hacerla, porque, en caso contrario, Brasil quebrará en 2022 o 2023”, afirmó Bolsonaro el miércoles.
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