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Tres de los hijos de un multimillonario danés, la esposa e hijos de un británico y un niño estadounidense son algunas de las víctimas extranjeras que dejaron los atentados del pasado domingo en Sri Lanka. Sus historias poco a poco empiezan a surgir, en medio del dolor por todas las pérdidas que dejó lo ocurrido.
El empresario danés Anders Holch Povlsen, dueño del grupo de moda Bestseller y principal accionista de la marca de venta en internet ASOS, de 46 años, se encontraba en Sri Lanka junto con su esposa y sus cuatro hijos por las vacaciones de Semana Santa.
Un portavoz de la empresa confirmó que tres de los hijos de Anders perdieron la vida en los atentados. “Lamentablemente podemos confirmar la información (...) Pedimos que se respete la vida privada de la familia y no haremos otro comentarios”, dijo a la agencia de noticias AFP Lesper Stubkier, responsable de comunicación de Bestseller.
Considerado como la persona más rica de Dinamarca, Anders heredó el grupo de moda Bestseller, creado en 1975 por sus padres, Merete y Troels Holch Povlsen.
El británico Ben Nicholson se encontraba en el hotel Shangri-La, en Colombo, con su esposa Anita, de 42 años, y sus hijos Alex, de 14, y Annabel, de 11. Él sobrevivió a la explosión, pero ellos no lo lograron.
La familia había viajado de Singapur, donde residen, a Sri Lanka, de vacaciones. Nicholson explicó, en declaraciones recogidas por la cadena BBC, que estaban en el restaurante cuando ocurrió la explosión. Por lo menos, se consolaba, “murieron instantáneamente y sin dolor”. Ellos “iluminaban cualquier habitación cuando entraban”, recordó.
Otros dos británicos, el bombero retirado Billy Harrop y su esposa Sally también perdieron la vida. Kieran Shafritz, un estudiante del quinto año de primaria en la escuela Sidwell Friends, en Washington, fue otra de las víctimas. La escuela dijo estar de luto.
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