Al menos 80 vecinos del Parque Las Águilas Japón se reunieron con personal de la alcaldía Álvaro Obregón para pedir que no se realice el proyecto de Utopía que se tiene para este espacio, pues vulneraría la vocación verde y ecológica del sitio.
“¡No a la Utopía!; ¡No a la Utopía! No la necesitamos, entiéndanlo. Los que usamos este parque sabemos que no hay necesidad y estamos felices con lo que tenemos. Ustedes no conocen ni siquiera el parque”, expresaron vecinos en medio de gritos y protestas.
El 11 de junio de 1987 se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto para dar a conocer el reglamento de uso y preservación del Parque Las Águilas, que después fue dividido y se creó el Parque Japón.
Quienes rechazan el proyecto de la Utopía manifestaron que esto afectaría notablemente este espacio ecológico, a la superficie permeable y a la cubierta forestal.
El coordinador de asesores de la alcaldía y responsable de los Talleres de Planeación Participativa, Héctor Hernández, explicó que este proyecto no contempla la tala de ningún árbol.
“Este proyecto forma parte de 10 opciones que se dieron para construir esta Utopía, y desde luego que no se tiene la intención de afectar ningún árbol ni ningún espacio verde. No tendría sentido. La intervención de este proyecto se tiene planeada en chapopote, en piso firme y no en ninguna alguna área verde. Además se mejoraría el chapoteadero”, expuso entre gritos y descontento de los vecinos.
Maricarmen Koloffon, una de las vecinas, dijo que se pondrá en riesgo la vialidad y el suministro de agua.
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“Estamos entre tres vialidades muy importantes y con la llegada de la Utopía aumentaría la gente; entonces, aunque ellos digan que no, es una mentira: sí habría una afectación de carros y del agua. Nos están dando puro atole con el dedo”, señaló.
También hubo un grupo minoritario que se mostró de acuerdo con la construcción, siempre y cuando se cumplan condiciones como censar los árboles; reponer el número de los que sean talados y publicar un estudio de impacto ambiental.
Los vecinos en contra del proyecto reiteraron que no hubo una propuesta formal ni se practicaron los mecanismos de consulta ciudadana.