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El Gobierno de la Ciudad de México y la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) firmaron un convenio para que los restaurantes de la capital cumplan la normativa y eviten ser generadores de violencia y conflictos en la comunidad, en especial a causa de la venta de alcohol o por exceso de ruido.
Al encabezar la firma, el secretario de Gobierno, César Cravioto, pidió a los representantes del sector, ayudar a no vender alcohol a menores de edad en su establecimientos, que no haya consumo de sustancias psicoactivas, ni se permita el ingreso con armas blancas ni de cualquier otro tipo.
A su vez, pidió que los comensales beban de manera moderada y se garantice que “no sigan la fiesta” afuera del negocio; que se respeten los horarios de servicio y se cumpla con las normas de ruido -un tema que genera mucha afectación y molestia de vecinos-; y se eviten problemas con los lugares de estacionamiento.
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También se estableció que se ofrezca agua gratuita a los comensales que estén consumiendo alcohol para evitar mayores afectaciones a la salud y cuidar a las usuarias mujeres, de tal forma que si una de ellas se siente vulnerable por algún comensal haya quien le ayude y se instalen puntos seguros.
En entrevista posterior, el secretario dio a conocer que las faltas más recurrentes por las que se suspenden establecimientos en la ciudad son por exceder el horario de cierre, ruido excesivo o que los negocios tienen a un mayor número de comensales de lo que deberían.
LL

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