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La Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) de la Ciudad de México aseguró que de 2018 a 2022 se ha reducido el número de toneladas de basura que se envían a los rellenos sanitarios ubicados en el Estado de México y Morelos; incluso, previó que para fines de la presente administración se reduzcan a 4 mil toneladas cada día con los procesos de tratamiento de residuos, como es la planta habilitada en Azcapotzalco.
El titular de la Sobse, Jesús Esteva, comentó a EL UNIVERSAL que han bajado la cantidad de residuos sólidos que se envían a depósitos finales, de 8 mil 115 toneladas a 6 mil 388 toneladas diarias, lo cual ha significado ahorros por 911 millones de pesos.
De hecho, las autoridades de la Sobse detallaron que el gasto en 2018 era cercano a los 3 mil millones de pesos anuales (entre viajes, peaje y depósitos), y ahora, en 2022, la inversión es de 2 mil millones de pesos anuales.
“Entonces, en todos hemos ido bajando y ha representado ahorros por otros 911 millones de pesos”, acotó.
Esteva indicó que para lograr la meta de reducción debe darse toda una estrategia de control y seguimiento al proceso de la basura y difundir el programa de separación de residuos de origen, el cual, puntualizó, está a cargo de la Secretaría de Medio Ambiente capitalina (Sedema).
Apuntó que el costo por el traslado de la basura equivale a construir, por ejemplo, varios hospitales, por ello, destacó la necesidad y estrategia de reducir el envío de basura a vertederos para que haya ahorros.
Actualmente, el Gobierno de la Ciudad de México, tras el cierre del Bordo Poniente, que fue su relleno sanitario durante décadas, lleva la basura de los capitalinos a tiraderos ubicados en el Estado de México y Morelos.

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