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Ante la escasez de agua potable que enfrentan ciertas colonias, más la época de calor y temporada de estiaje, habitantes de la Ciudad de México optan por opciones económicas para obtener el líquido; en este contexto, los garrafones del programa Agua Bienestar, que arrancó en enero pasado, se han vuelto productos con alta demanda y “una ganga”.
En el Pedregal de Santo Domingo, uno de los nueve barrios originarios de Coyoacán, donde enfrentan problemas de suministro, cientos de personas forman largas filas para poder obtener un garrafón que el gobierno vende en cinco pesos.
En un recorrido por el Pilares La Escuelita, en la calle Cicalco, EL UNIVERSAL observó que la hilera llegaba hasta la esquina y daba la vuelta; más de un centenar de personas aguardan todos los miércoles desde las 10:00 horas para obtener 20 litros de agua que se reparte a las 17:00 horas.
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Sin importar el calor, la gente espera paciente por varias horas.
Pagar cinco pesos por un garrafón, para algunos vecinos es “una ganga” en comparación con los costos que tiene rellenar un recipiente del mismo tamaño en otras partes de la Ciudad de México, pues los precios van desde los 15 hasta los 65 pesos en purificadoras de agua convencionales.
Gregoria, habitante de la zona, contó que solía pagar hasta 55 pesos por un garrafón de agua que le dura alrededor de una semana para ella y su familia. Ahora sólo gasta cinco pesos por la misma cantidad del líquido.
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En la calle se ve a gente de todas las edades a la espera de sus garrafones, algunos llegan con diablitos, huacales y lazos o incluso se ayudan con sillas de ruedas para cargar el garrafón lleno de vuelta a sus casas. Otros llevan sus banquitos, porque la espera, de unas siete horas, “es larga, pero vale la pena”.
“Para nosotros sí ha sido, ahora sí que, una ganga, gastamos mucho en agua, botellas y garrafones, porque, sobre todo, se usa para comer, para preparar los alimentos y para beber, entonces pues sí nos conviene”, explica otro habitante que espera en la fila sentado en un banquito de plástico.
Van por 13 plantas purificadoras
A dos meses de su puesta en operación, el programa que se ha expandido a nueve de las 16 alcaldías busca ser “un complemento del suministro de agua en zonas vulnerables (...) con líquido de muy buena calidad”, sin que esto signifique dejar de lado garantizar el suministro de agua potable a través de la red, asevera en entrevista con EL UNIVERSAL José Mario Esparza, secretario de Gestión Integral del Agua (Segiagua).
Cada semana se producen más de mil garrafones provenientes de una nueva planta ubicada en Xotepingo, en la que el líquido se purifica y envasa para cumplir con los estándares de calidad adecuados para que pueda consumirse sin preocupaciones.
No obstante, explica el secretario, “estamos en un proceso de construcción de más plantas garrafoneras para incrementar la producción; la meta de este año es llegar a una producción y distribución de 20 mil garrafones diarios”. El objetivo es construir 13 plantas purificadoras en este 2025.
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Antes de que los garrafones lleguen a los puntos de entrega pasan por un meticuloso proceso de purificación que inicia con la extracción del líquido (que proviene directo de los pozos); ya en la planta purificadora de Xotepingo el agua cruda almacenada se filtra, pasa por un suavizador de agua, y posteriormente pasa por filtros pulidores y desinfección con lámparas UV. En otro espacio de la planta se procede con el lavado de los garrafones, en donde un trabajador limpia el interior con ayuda de jabón y un cepillo, los enjuaga y finalmente se procede con el llenado de garrafones y sellado de las tapas. Una vez que se sella la tapa, los garrafones son trasladados por personal de la Secretaría de Atención y Participación Ciudadana a los puntos de distribución en las colonias.
“Es agua 100% segura, cumple con toda la normatividad, todos los registros, incluso cualquier persona puede mandar a hacer sus propios análisis y estamos con esa certeza de que es agua de excelente calidad para el consumo, pues es agua purificada, es un grado mayor a la agua potabilizada”, asegura el secretario del Agua.
Por separado, Tomás Pliego, secretario de Atención Ciudadana, dijo a EL UNIVERSAL que se trata de un programa “que va a ir creciendo”; para mayo de este año, señala, se prevé entregar 200 garrafones diarios en 100 puntos.
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“Estamos implementando este programa en las colonias con mayor rezago social y económico, con bajo o muy bajo índice de desarrollo económico-social”, precisó.
Por eso, hasta ahora se entregan en zonas como San Bartolo Ameyalco, en Álvaro Obregón; Topilejo, en Tlalpan, o San Felipe de Jesús, en la Gustavo A. Madero, colonias que se caracterizan por ser de bajos recursos.