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El aroma de especias tostadas y vino rosado flotaba en el aire mientras el chef Aquiles Chávez hablaba de gastronomía como si se tratara de una historia que se cocina lentamente. Frente al público reunido en Sabor es Polanco, la escena parecía una mezcla entre clase de cocina, conversación entre amigos y demostración de lo que ocurre cuando la tecnología entra al territorio del sabor.
En el espacio que Teka México instaló dentro del festival, la cocina funcionaba como un pequeño laboratorio culinario. La idea era simple pero poderosa: mostrar cómo la creatividad de los chefs puede dialogar con la innovación en electrodomésticos. Mientras el chef comenzaba a preparar una lubina, que terminaría acompañada de un mole amarillo de pétalos de girasol, los equipos alrededor dejaban ver cómo el diseño y la funcionalidad pueden convivir en el mismo lugar donde ocurre la cocina.

Cocina, inspiración y tecnología en un mismo espacio
El color amarillo marcaba el hilo conductor de la receta. Chávez hablaba de girasoles, de ingredientes y de inspiración mientras agregaba almendras, macadamias, pasas y chile manzano al mole que comenzaba a tomar forma. La referencia al universo de Vincent van Gogh aparecía entre cucharas, especias y comentarios con el público, la misma inspiración que dio origen a una línea de electrodomésticos de Teka basada en el famoso cuadro de los girasoles.
Convierte tu cocina en una obra maestra con la edición Van Gogh Museum de Teka
Inspirada en el cuadro y el boceto de Los girasoles, esta edición ha sido desarrollada en colaboración con el Museo Van Gogh de Ámsterdam. Para la marca, la cocina es mucho más que un espacio funcional: es un lienzo donde la creatividad cobra vida.
La llamada Edición Museo Van Gogh de Teka busca transformar el hogar en una experiencia estética completa. La colección incluye hornos, microondas, parrillas de inducción y gas, campanas extractoras y refrigeradores, todos diseñados bajo una misma narrativa visual.

La propuesta retoma el uso del color y la emoción característicos de Vincent van Gogh, con una paleta de tonos profundos y neutros combinados con detalles en color champán. El resultado es una estética que aporta calidez y carácter a las cocinas contemporáneas, sin dejar de lado el rendimiento y la funcionalidad.
Esta colaboración con el Museo Van Gogh —institución que resguarda la mayor colección del artista— refuerza la intención de llevar el arte al diseño cotidiano. Más que electrodomésticos, la colección plantea una declaración estética donde la cocina se convierte en un espacio de expresión.
Mientras el pescado entraba al horno, el chef hacía una pausa para hablar de algo que para él es tan importante como la receta. Cocinar puede cambiar de escala, decía, pero no de exigencia. Preparar comida para cientos de personas en un restaurante o hacerlo para la familia en casa sigue requiriendo herramientas que respondan al ritmo de la cocina.

Hoy, muchos electrodomésticos permiten alcanzar temperaturas y resultados que antes solo estaban disponibles en cocinas profesionales, algo que explica por qué cada vez más personas se animan a experimentar en sus propias cocinas.
Esa transformación en la forma de cocinar también es algo que la marca observa de cerca. Para Roberto Gutiérrez, director general de Teka en México, el creciente interés por la gastronomía ha cambiado la relación de las personas con su cocina. Cada vez más aficionados buscan replicar en casa experiencias propias de un restaurante, desde preparar pizzas a altas temperaturas hasta lograr cortes de carne o pescado con técnicas más precisas.
De la cocina profesional al hogar
Participar en un encuentro culinario como Sabor es Polanco responde justamente a esa conexión entre gastronomía y estilo de vida. Bajo esa visión, la marca también plantea un propósito claro: inspirar y crear momentos significativos a través de la cocina. La marca entiende que el punto de encuentro entre la cocina y la enología forma parte de la cultura gastronómica contemporánea y que eventos de este tipo permiten mostrar cómo los equipos de cocina se integran a esa experiencia.
Detrás de esa idea también hay una forma particular de diseñar los productos. La compañía trabaja con chefs profesionales, incluso con cocineros reconocidos internacionalmente, para desarrollar tecnologías que respondan a necesidades reales dentro de la cocina. Muchas de las funciones presentes en hornos o parrillas nacen precisamente de esa colaboración entre quienes diseñan los equipos y quienes pasan horas frente al fuego.

En esa búsqueda, la innovación aparece en distintos frentes: desde hornos especializados para pizza hasta equipos capaces de alcanzar temperaturas muy altas para sellar carnes o cocinar proteínas con precisión. El objetivo es acercar técnicas profesionales al ámbito doméstico. A ello se suma la atención a estándares internacionales de eficiencia energética y desempeño, que forman parte de los procesos de certificación con los que se desarrollan los productos.
La historia de la empresa también ayuda a entender esa relación con la cocina. Con más de 100 años de trayectoria, Teka nació en Alemania en 1924, fabricando fregaderos, y con el paso del tiempo amplió su presencia hasta convertirse en una compañía global especializada en soluciones para cocina y hogar. Hoy su catálogo incluye parrillas, hornos, campanas, refrigeración, cafeteras y otros equipos pensados como parte de una cocina integral.
México ocupa, además, un lugar importante dentro de esa trayectoria. Con más de tres décadas de presencia en el país, el mercado mexicano se ha consolidado como uno de los más relevantes para la compañía a nivel mundial.
Mirar hacia adelante también forma parte de la conversación. La cocina del futuro, coinciden desde la marca, seguirá evolucionando hacia espacios más flexibles, donde los equipos se adapten a distintas formas de cocinar y a estilos de vida cada vez más dinámicos.
Mientras tanto, en medio del movimiento de Sabor es Polanco, la escena volvía a concentrarse en la cocina. El chef terminaba de montar el platillo. La lubina reposaba sobre el mole amarillo, acompañada por puré de coliflor y zanahorias de colores. Entre risas y comentarios con el público, el mensaje quedaba flotando en el ambiente junto con el aroma de la comida recién servida.
En la conversación, el propio Gutiérrez confesó que, cuando está en su casa, disfruta preparar paella y que en su cocina no puede faltar una buena parrilla para lograr cortes de carne a la altura de un restaurante. Un detalle sencillo que resume bien la filosofía detrás de la marca: la cocina como un lugar donde tecnología, diseño y placer por cocinar terminan encontrándose.
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