La defensora indígena Silvia Pérez Yescas cumplió un año desplazada de , a causa de las amenazas de muerte en su contra y contra otras mujeres que forman parte de su organización, así como el hostigamiento y difamación por su labor.

A un año, no existen garantías para que regrese por temor a ser asesinada, y eso la obliga a no revelar el lugar al que tuvo que mudarse de forma forzada.

“Somos un grupo de mujeres indígenas de la región Y este tenemos varios años trabajando en las diferentes comunidades con hermanas mixes, chinantecas, zapotecas. Desde hace cuatro años nos instalamos en María Lombardo, pero hemos sido muy perseguidas, muy descalificadas en nuestro trabajo”, dice.

Silvia Pérez fundó la organización Conservación, Investigación y Aprovechamiento de los Recursos Naturales (CIARENA), cuyo trabajo se centra en la protección de los derechos de los pueblos indígenas, y en particular de las mujeres, en el estado de Oaxaca, y también forma parte de una organización de mujeres indígenas por Sierra Leona.

La activista señala como autor material e intelectual de las amenazas en su contra a César Pulido Herrera, funcionario del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y exagente municipal de María Lombardo, una localidad del municipio de San Juan Cotzocón Mixe de la región del Istmo de Tehuantepec.

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“A mí me ha amenazado de manera directa por teléfono, diciéndome que soy una vieja revoltosa, ignorante, igual que toda la organización y también se lo dijo a una compañera. Él está vinculado al Poder que existe ahí en la región. Ellos controlan todo lo que podría ser la justicia, como es la Fiscalía, la agencia municipal y además trae un grupo armado. Él es empleado de base del INPI”.

La defensora asegura que cuando César Pulido la ha amenazado, le recuerda que es un empleado federal y que a él “nadie le hace nada”.

Silvia Pérez ya sufrió un intento de secuestro o “levantón” y sostiene que en este hecho está involucrado el funcionario del INPI, porque escuchó una llamada en la que asegura que escuchó su voz dando indicaciones para que “me dieran en la madre”.

Ante este intento de secuestro, recuerda que se fue varios años de la región; pero a su regreso, nuevamente apareció César Pulido y volvió a amenazarla; antes de su segundo desplazamiento forzado en marzo de 2024, menciona que la casa en la que se encuentra la organización ha sufrido ataques, como la destrucción de la malla de protección, y allanamientos.

“Han allanado la casa, me han mandado mensajes diciéndome que me van a dar en la madre a mí y a mi hijo. Lo último que hicieron fue agredir a dos personas que me iban a poner unas celdas solares en la casa, los agredieron, levantaron a dos personas que iban a hacer el trabajo, a uno lo lastimaron mucho y lo llevaron ante César Pulido, quien entonces estaba como agente municipal suplente de María Lombardo”, relata.

Estas amenazas y acciones en su contra, afirma, están relacionadas con su trabajo por la defensa de los derechos de las mujeres y las niñas, ya que en la comunidad y en la región, hay muchas situaciones de violencia hacia las mujeres, hacia las niñas, y también atienden muchos casos de abuso sexual a menores.

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“Temo por mi vida. Nosotras tenemos cerrada la Casa de la Mujer CIARENA porque hay una mujer que vive a un lado de la casa y es asistente o tesorera de César Pulido y ella sacó en un grupo de WhatsApp de la colonia amenazas, donde pide a todos los habitantes de la colonia que firmen una denuncia en mi contra para llevarlas ante las autoridades competentes y ante derechos humanos”.

Silvia Pérez apunta que además de las amenazas en su contra, también existe una campaña de difamación de su trabajo y en las cuales se le acusa de que la casa en la que presta atención a mujeres y niñas es un “nido de delincuentes” y “que parece un hotel de paso”.

“Difaman todo nuestro trabajo y la verdad que a mí me mete en una situación de crisis psicoemocional muy fuerte porque descalifica nuestro trabajo y me señala directamente y por este hecho yo tengo ya puesta la denuncia, y por la última agresión, me fui desplazada”.

Después de un año de su desplazamiento forzado, asegura que sigue esperando justicia y las garantías de seguridad para regresar a María Lombardo de Caso, y continuar ejerciendo su labor en defensa de los derechos humanos de las mujeres y niñas.

El próximo 1 y 2 de marzo se realizará el “Encuentro de Mujeres, Jóvenes e Indígenas por la Defensa de sus Derechos Humanos” en San Juan Bautista Tuxtepec, Oaxaca, en el que también se exigirán garantías de seguridad para Silvia Pérez, quien enfrenta un alto riesgo debido a su labor y para hacer un llamado a las autoridades para que le brinden protección efectiva e inmediata.



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afcl/LL

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