[Publicidad]
Durango
.- Esperanza Jáquez dijo estar agradecida porque pudo volver a ver a sus familiares, pues al momento del accidente en el avión Embraer 190, de Aeroméxico , sintió que no volvería a verlos.
Recordó que, en segundos, empezó a llover con todo y granizo. Contó que el avión despegó, pero sintió que se perdió el control. “Se cayó, volvió a tratar de levantarse y volvió a caer por segunda vez”, relató.
La mujer, de 73 años, quien iba acompañada de cuatro familiares, platicó la experiencia de sobrevivir, mientras lloraba. “Se fue corrido, se llevó muchos árboles. No sabíamos cómo iba a parar todo esto” , relató.
Dijo que cuando el avión se detuvo, una aeromoza alcanzó a abrir la puerta por donde varias personas salieron. Los llevaron lo más lejos que se podía y, de repente, escuchó una explosión en el avión y vio que éste se incendiaba.
Llegó la Cruz Roja , los subieron a las ambulancias, conduciéndolos a hospitales. “Fue una experiencia horrible, no pensamos que la fuéramos a librar, hubo muchos golpeados, muchos niños gritando, muy feo”, platicó.
Esperanza recordó que sintió desesperación durante esos momentos de caos; trató de alcanzar su bolsa, pero ya se había ido hasta abajo. “Me duele la espalda, pero siento alegría porque gracias a Dios estamos bien”, refirió.
Esperanza había llegado a Durango para vacacionar con su familia; iba de regreso a Chicago, Estados Unidos , donde actualmente reside.
A la mujer no le importa ahora haber perdido el vuelo ni sus pertenencias, pues señaló que lo más importante es que está viva.
“Fue una experiencia horrible, pero una lección muy grande que uno debe valorar cada día que tiene de vida porque no sabe cuándo se le va”.
Más información
Universal Deportes
En el América Femenil esperan con ansias el Clásico ante Chivas; niegan obsesión por el liderato
Economía
México coloca 35 mil millones en bonos sustentables; capta demanda 2.3 veces mayor al monto emitido

Espectáculos
Eric Dane: del galán televisivo al actor que enfrentó la ELA fuera de cámara
Nación
Cédula profesional deja de ser un documento de identificación oficial; CURP es la "fuente única de identidad"





