Oaxaca.- Este miércoles 02 de abril se cumplieron seis años que Obdulia de León Tapia, originaria de Oaxaca, salió de su casa para ir a la escuela y no regresó en la colonia Santa Lucía en Tesistán, Guadalajara. Lo último que su familia sabe es que la joven esperó el camión pero no llegó a la escuela, desde entonces, su familia sigue buscándola.
El Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo A.C., (CEPAD), el Centro Profesional Indígena de Asesoría, Defensa y Traducción (CEPIDET), así como la familia de la joven, exigen a las autoridades su aparición inmediata. “Exigimos justicia, porque las desaparecidas indígenas importan”, señalaron.
Obdulia de León Tapia tenía 19 años cuando fue vista por última vez el 02 de abril del 2019 rumbo al bachillerato de la UNE en Tesistán en el estado de Jalisco, pero nunca llegó, hasta la fecha nada se sabe de ella. Y, las autoridades no han dado respuestas sobre la joven, sin embargo, su familia la sigue buscando pese a las condiciones adversas de distancia, del atendimiento de las leyes y del español, debido a que Zenaida, madre de la joven habla poco el español porque su lengua materna es el tu'un savi conocido como mixteco.
La familia de Obdulia es originaria de la una comunidad indígena de la Costa de Oaxaca, hablantes de la lengua tu’un savi lo que ha complicado el acercamiento y entendimiento con las autoridades de justicia.
Después de la desaparición, doña Zenaida tiene que viajar desde su comunidad a Guadalajara para exigir a las autoridades los avances del caso de su hija, además tiene que esforzarse por entender el sistema de justica porque su primera lengua es el tu'un savi, además de ello, tiene que costear sola los gastos.
Cuando Obdulia emigró junto a su hermana a la ciudad de Guadalajara, fue para buscar oportunidades de trabajo y seguir estudiando, sin embargo, a los dos años, mientras estudiaba el cuarto semestre de bachillerato fue desaparecida. “Ella estaba muy contenta en la preparatoria, siempre decía que iría a la universidad, era muy cariñosa y atenta con sus hermanos y conmigo, ahora no está. Sentimos un gran vacío en la familia, pero tenemos la esperanza”, cuenta Zenaida desde la Costa de Oaxaca, entre los telares que teje para sostener los gastos de la búsqueda de su hija.
“Ha sido muy difícil, pero ahí estamos, no pierdo la esperanza de encontrarla algún día. No porque haya pasado el tiempo se me vaya a olvidar mi hija, no, diario, diario pido por ella, si está viva que diosito me la cuide y si no, que me ilumine para saber algo de ella”, Zenaida súplica a la ciudadanía, si tienen alguna información de su hija que, se lo hagan saber a las autoridades.
“En México, muchas de las personas indígenas desaparecidas no existen en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, esta omisión invisibiliza sus historias y silencia la lucha de sus familias. Cuando desaparecen a personas pertenecientes a Pueblos Indígenas, trastoca no sólo el ámbito individual sino también en lo colectivo”, señala Cepiadet, una organización activa que trabaja en los derechos de los pueblos indígenas.
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En tanto, que CEPAD expuso, “nos unimos a la exigencia de búsqueda y justicia para que todas las autoridades de la Fiscalía del Estado de Jalisco y a la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Jalisco para que realicen todas las acciones necesarias hasta encontrar a Obdulia”.
Cuando Obdulia desapareció llevaba un pants azul con franjas blancas, una playera blanca tipo polo, era el uniforme de educación física del bachillerato de la UNE en Tesistán.
En México, en 2022, sumó 100 mil casos de personas desaparecidas, la cifra aumentó en un 7.3% en el 2023 y siguió aumentando en el 2024 en un 6.3%. A la fecha los reportes de casos de personas desaparecidas siguen en aumento, de acuerdo a la Red Lupa.
De esta estadística y de muchas otras, así como de las cifras oficiales, ninguna presenta datos desagregados sobre la desaparición de mujeres indígenas y afromexicanas.
afcl/LL