Torreón.— Los albergues en Coahuila para la población migrante se encuentran con poca ocupación en las últimas semanas. Encargados de los refugios y migrantes entrevistados precisaron que la opción en estos momentos no es irse a Estados Unidos, sino a Monterrey, Nuevo León.
“Quiero ir a Monterrey. Hay mucho trabajo en Monterrey, quiero arreglar mis papeles mexicanos”, contó a EL UNIVERSAL Bryan, uno de los pocos migrantes hondureños que se hallaban en el Centro para Migrantes Jesús Torres, en Torreón.
María Concepción Martínez, coordinadora del centro, reconoció que la afluencia de migrantes ha disminuido considerablemente en las últimas semanas.
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“Si llegan 15, la mitad se quiere entregar y la otra piensa en irse a trabajar a Monterrey”, comentó.
Las mismas historias se ha topado, El Mayor Miguel Ángel Rodríguez, encargado del albergue Ejército de Salvación en Piedras Negras, la frontera con Eagle Pass, Texas.
“En Monterrey se sienten seguros, protegidos. Muchos temen pasar porque saben que les va a repercutir, entonces se regresan o se van a Monterrey”, detalló.
Dijo que el flujo de población migrante es bajo, pues tienen en el albergue un promedio máximo de 10 personas.
Bryan contó que hace un año, por error, llegó a Nuevo Laredo, donde fue secuestrado y después lo cruzaron en la frontera. Aseguró que pagó un rescate de mil dólares y lo obligaron a grabar un video en el que contaba que el viaje había sido seguro y lo habían tratado bien los traficantes.
Al cruzar a Estados Unidos se entregó a las autoridades migratorias y lo regresaron a Honduras el 28 de agosto de 2024. A partir de entonces volvió el camino al norte, pero esta vez el sueño no es Estados Unidos, sino Monterrey, Nuevo León.
“Tengo una familia por quién luchar, una hija. Mi misión es llegar a Monterrey, tengo que mandar dinero a mi familia, mi hija está en la escuela”, platicó.
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Lo mismo Elvin Orlando, un hondureño de 36 años, albañil de oficio, quien aseguró que no busca llegar a Estados Unidos, sino trabajar en México.
“Dios decide si quiere que pase o no, por lo pronto me dice: ‘quédate’. Mi objetivo es trabajar día con día”, comentó.
Explicó que tampoco es opción entregarse o cruzar ilegalmente. El hondureño expuso que está esperando si surge una nueva resolución migratoria por parte de la administración del presidente Donald Trump.
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Quieren trabajar
María Concepción Martínez, del Centro para Migrantes en Torreón, expresó que muchos migrantes vendieron todo y acumularon deudas para llegar a la frontera, y al ya no tener recursos prefieren quedarse en México y juntar algo de dinero.
“Ven que está difícil, que los está esperando el crimen, los grupos delincuenciales, y deciden regresar a algún municipio”, subrayó.
Martínez contó que nota a los migrantes estresados, frustrados y, muchos, enfermos del estómago: “Los está acabando, mermando toda su energía”.
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El Mayor Rodríguez, en Piedras Negras, consideró que son contados los migrantes que llegan a la frontera, “quizá 10, 15 por noche, buscando algo nuevo.
“Están esperando si hay otra resolución. Los que ya tenían la cita de CBP One, a partir de que se cerró, se fueron; pocos se entregaron para deportación”, indicó.
Insistió en que de esos grupos de migrantes que tenían una cita programada y se fueron la mayoría manifiesta que en Monterrey no les piden muchos papeles para trabajar y la policía no los molesta.