Cannes.— volvió como director al Festival de Cannes 16 años después de haber presentado "Abel", su debut en el cine de ficción.

Esta vez llegó con "Ceniza en la boca", su adaptación cinematográfica de la novela de Brenda Navarro, para conseguir una película que explora el peso de las ausencias familiares, la migración y la dificultad de pertenecer a dos lugares al mismo tiempo.

La cinta sigue a Isabel, una madre interpretada por Adriana Paz, que migra a España en busca de un mejor futuro para sus hijos. Ahí, su hija mayor Lucila (Anna Díaz) enfrenta no solo el choque de crecer en otra tierra, sino también la presión de asumir responsabilidades demasiado pronto: cuidar de su hermano adolescente, sostener emocionalmente a su familia e intentar sobrevivir sin renunciar del todo a su juventud.

Después de un hecho trágico, la joven vuelve a México, solo para descubrir que el lugar que tanto extrañaba ya tampoco le pertenece.

La proyección en Cannes tuvo una recepción particularmente cálida.

Alfonso Cuarón, Marina de Tavira, Daniela Michel, directora del Festival Internacional de Cine de Morelia, Gael García Bernal, productor de la película, y José María Prado, director de la Filmoteca Española entre 1989 y 2016, acompañaron la función.

Antes de iniciar la proyección, Thierry Frémaux, delegado general del Festival de Cannes, reveló que el comité vio la película hace varios meses y que desde entonces “se le quedó en la cabeza”.

Lee también

Diego Luna apareció sonriente ante la sala y sorprendió al público hablando en francés, idioma que, confesó entre risas, aprendió gracias a su hijo y que se prometió decir si algún día volvía a Cannes a presentar un filme. Continuó en español para hablar del proceso detrás de la película.

“Voy a ser breve: esta película fue una experiencia de libertad desde el principio hasta el final”, dijo el cineasta, agradeciendo a las productoras Inna Payán y Valérie Delpierre, “que cargaron con esta película en sus espaldas desde el principio”.

El director también recordó su paso por Cannes con "Abel" y vinculó aquella experiencia con esta nueva historia atravesada por las ausencias.

La parte más entrañable fue cuando recordó a su padre: “hace 16 años fue mágico lo que pasó aquí y estaba en la sala mi papá, a quien le dediqué esa función. Este año ya no está con nosotros, pero también se la dedico a él”, continuó haciendo un guiño a sus hijos y apuntó que, “esta película también trata de ausencias y es un recordatorio para mí del padre que no quiero ser”.

Lee también

Luna insistió en que la película no busca solo emocionar, sino provocar una reflexión alrededor de quienes se ven obligados a abandonar su hogar.

“Trata sobre los que tienen que buscar otro lugar. De lo que hacemos y de lo que dejamos de hacer. Ojalá que provoque la reflexión de lo que deberíamos estar haciendo”.

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]