Si necesitas un respiro y estás en búsqueda de algún destino para respirar aire puro y asombrarte por las maravillas de la naturaleza, el presume hermosas entre tupidos bosques de coníferas y postales que parecen sacadas de una película.

Estas caídas de agua son perfectas para dar un paseo familiar o en pareja en fin de semana o una caminata con tu lomito.

Alista un calzado cómodo y un impermeable, porque aquí te presentamos 5 cascadas que debes visitar.

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Cascada Velo de Novia

Ubicada a unos 20 minutos en auto desde el centro del pueblo mágico de Valle de Bravo, esta cascada de 35 metros de altura cae con tanta elegancia que asemeja el velo de una novia.

Eso sí, la leyenda relata que se originó después de que una mujer se lanzó por el despeñadero tras haber sido plantada en el altar.

Uno de los mejores meses para visitarla es en la temporada de diciembre a marzo, cuando las mariposas monarca arriban a los alrededores de la cascada.

¿Qué hacer aquí?

  • Caminar entre musgos y helechos como si estuvieras en un cuento de hadas.
  • Pasear a caballo.
  • Organizar un picnic con mesas y asadores para echar el taco.

Ubicación: Carretera Colorines-Valle de Bravo, San Gaspar del Lago, Valle de Bravo, Estado de México.

La Cascada Velo de Novia es perfecta para practicar senderismo. Foto: Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México
La Cascada Velo de Novia es perfecta para practicar senderismo. Foto: Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México

Cascada El Molino

A unos 15 minutos en auto de Valle de Bravo, se encuentra una segunda cascada bastante accesible, ideal para quienes desean desconectarse del teléfono y conectar con la naturaleza.

No es la más alta, pues mide aproximadamente 15 metros de altura, pero el sonido de su agua cayendo es un relajante regalo de la Tierra.

¿Qué hacer aquí?

  • Camina entre pinos con aroma fresco.
  • Echar un ojo a su mirador con vista de postal.

Cerca de la cascada hay un restaurante y puestos con venta de artesanías para llevarte un recuerdito.

Ubicación: Camino al Molino Viejo, Valle de Bravo, Estado de México.

La Casca del Molino es una de las más tranquilas en Valle de Bravo. Foto: Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México
La Casca del Molino es una de las más tranquilas en Valle de Bravo. Foto: Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México

Cascada Refugio del Salto

También en Valle de Bravo, la Cascada Refugio del Salto tiene una caída de 15 metros rodeada de un tupido bosque.

Llegar hasta ella implica bajar unas escalinatas a un costado del Río del Molino, así que el recorrido en sí es una pequeña gran aventura.

¿Qué hacer aquí?

  • Explorar senderos entre árboles.
  • Disfrutar el ecosistema y despejar la mente.
  • Sacar las mejores fotos para tu Instagram.

Llévate ropa y zapatos cómodos porque, aunque la caminata es corta, tiene sus subidas y bajadas pronunciadas.

Ubicación: Camino a San Gaspar S/N, Valle de Bravo, Estado de México.

Casca del Refugio del Salto Estado de México Foto: Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México
Casca del Refugio del Salto Estado de México Foto: Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México

Cascada Congelada y Laguna Nahualac

Si lo tuyo es el senderismo, la ruta de 25.3 kilómetros para conocer esta cascada es para ti. Inicia en el Parque Ecoturístico Dos Aguas, justo a las faldas del volcán Iztaccíhuatl.

En invierno, la caída de agua se convierte en puro hielo y por eso se le conoce como "Congelada". Además, la cercana Laguna Nahualac 'esconde' objetos prehispánicos utilizados en rituales.

¿Qué hacer aquí?

  • Trekking con una vista buenísima del volcán.
  • Echar un ojo a los vestigios arqueológicos.
  • Mirador natural para contemplar el paisaje.

Ubicación: Parque Ecoturístico Dos Aguas, Amecameca, Estado de México.

Cascada Congelada en Edo Mex. Foto: Amecadventurs
Cascada Congelada en Edo Mex. Foto: Amecadventurs

Cascada de los Diamantes

Se encuentra dentro del Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl y esta cascada es de las más altas del Estado de México, con 110 metros de caída.

Su agua es purísima, pues viene de los manantiales que nacen en la "mujer dormida", lo que la convierte en una de las más impresionantes y bellas del territorio mexiquense.

Sólo considera que para llegar, hay que caminar unos 8.2 kilómetros entre árboles y senderos un poco complicados.

¿Qué hacer aquí?

  • Senderismo entre vegetación densa.
  • Ver el agua caer como si fuera el final de una película dramática.
  • Acampar en el Parque Dos Aguas y contar historias de terror.

Aunque puede ser visitada durante todo el año, la temporada de lluvias es la mejor para verla en su máximo esplendor.

Ubicación: Parque Ecoturístico Dos Aguas, Prolongación La Cuesta s/n, San Rafael, Tlalmanalco, Amecameca, Estado de México.

Cascada los Diamantes Edo Méx. Foto: Ayuntamiento de Amecameca
Cascada los Diamantes Edo Méx. Foto: Ayuntamiento de Amecameca

Ya sea que busques adrenalina o un rato de paz, estas cascadas son un planazo para escapar sin viajar al otro lado del mundo. Llévate tu agua, unos buenos tenis y, sobre todo, muchas ganas de explorar.

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