Más Información
El 15 de enero del 2020, Román Martínez, el “Mozumbito” debutó en la Primera División profesional. Vestía la camiseta del América, jugaba contra el Atlas.
Ese día, el nacido en Puebla, el hijo del “Mozumbo”, el hermano de Carlos tocaba el cielo… Pocos años después, después de haber vivido un infierno, renace en la Liga Premier de México, en los Pioneros de Cancún.
La historia del “Mozumbito” puede ser una de tantas en el futbol mexicano. El joven humilde que debuta en un gran equipo, pero el destino y las malas decisiones lo hacen ir por otros lares, por caminos que no llevan a ningún lado, “pero esto se trata de nunca rendirse. Hubo varias cosas en mi carrera. Varias cosas que me pasaron, no he hablado de eso, quedan dentro de mí, con mi familia, con lo que he vivido. Ahora quiero que le vaya bien al equipo”, menciona el delantero.
En el 2000, la vida le sonreía al “Mozumbito”, un delantero que se veía gozaba lo que hacía dentro de la cancha. El problema fue que disfrutó mucho más lo que sucedía fuera de ella.
Lee también El apoyo del América para Kevin Álvarez, luego de ser abucheado por la afición de las Águilas

“Hoy estoy aquí, me siento muy contento. Fue muy rápido todo lo que pasó… Hoy lo trato de disfrutar”, recalca desde Cancún, donde juega con los Pioneros.
¿Qué fue lo que realmente pasó con Román Martínez? Sólo él mismo lo sabe. Hoy quiere que eso quede en el recuerdo, que no lo marque de por vida: “Todo el mundo tiene problemas. Y hay que vivirlos. Hay cosas que he vivido… No tomé buenas decisiones, quizá. Pero hay que aprender y ser mejor persona”.
El problema es que en ocasiones, “no valoramos en dónde estamos, qué deporte practicamos, el estar en el América, oler el pasto. Mis profes me dicen: ‘qué daría por poder jugar todavía’… A veces no valoramos”.
Sí, a veces no se valora lo que se tiene, como la compañía de un hermano, como Ramón, el ídolo de Román, quien fuera su ídolo, modelo a seguir.
Y ahora ya no está: “Por eso digo, fueron varias cosas que pasaron. Yo ya no quería entrenar, ni jugar. Me fui por otras cosas que no me tocaban. Trato de mejorar en esa toma de decisiones. Pero primero conmigo mismo. Hay mucha gente que me apoya, otras que no. No sé si toqué fondo. Pasé muchos momentos duros”.

Ahora, cuando corre por el campo, cuando toca el balón, a veces imagina que Ramón está a su lado, pidiéndole la pelota, sonriéndole a cada pase que da… “Mi hermano está conmigo, siempre está. Sea en primera, segunda o en La Premier, cada partido se lo dedico a él. Fue mi ídolo, lo seguía todos lados… Estuve con él cuando se va a Tabasco, él me lleva. Siempre estuvimos de la mano. Yo lo admiraba. Tenía unas grandes condiciones. Y era más disciplinado”.
Esta es una segunda oportunidad para el “Mozumbito” Martínez, la Liga Premier y los Pioneros de Cancún se la han dado: “Él hubiera querido que yo jugara. Con la enfermedad… Él quería tocar un balón y uno comienza a entender. Hoy lo trataré de hacer en honor a él. Pensando en él”.
Lee también La Selección Mexicana Femenil vence a Nueva Zelanda en el estadio Ciudad de los Deportes
Noticias según tus intereses
[Publicidad]











