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El cuidado de la piel es una inversión de tiempo y dinero que todas hacemos a lo largo de la vida. Limpiadores, sueros, cremas hidratantes y protectores solares forman parte de esa rutina diaria que nos acompaña desde la adolescencia hasta la madurez.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando el cuerpo experimenta una de las transformaciones más profundas? Durante el , esa que dominabas a la perfección necesita una serie de ajustes que no tienen que ver con un tema de vanidad, sino de salud: algunos ingredientes que antes eran tus aliados pueden representar riesgos para el desarrollo del bebé.

La buena noticia es que, con información clara y productos adecuados, es posible mantener una piel radiante, un pelo saludable y sentirte hermosa durante los nueve meses.

Skincare: simplificar es la clave

“Durante el embarazo lo mejor es mantenerlo simple, aquí sí aplica el dicho: 'Menos es más'", explica Yelitza Loera Vela, ingeniera bioquímica y Product Development Engineer. Desde el primer trimestre, el cuerpo experimenta un aumento en hormonas como los estrógenos y la progesterona, lo que puede hacer que la piel se vuelva más reactiva, sensible, seca o, por el contrario, que produzca más sebo.

Lo primero que debes hacer es visitar a tu dermatólogo de confianza y, posteriormente, ajustar las rutinas hipercomplejas de diez pasos y los tratamientos intensivos con concentraciones altas. De acuerdo con la American Academy of Dermatology, la prioridad es mantener los tres pilares fundamentales:

  • Limpieza suave con productos syndet (sustitutos de jabón).
  • Hidratación profunda.
  • Protección solar.

Pero hay ingredientes que definitivamente deben salir de tu baño. “Los retinoides medicados como Tretinoína y Adapaleno son derivados de la vitamina A. En dosis altas orales causan malformaciones fetales. Aunque en cosméticos la absorción tópica es muy baja, por pura precaución médica se prohíben totalmente”, advierte Loera Vela.

Por otro lado, la hidroquinona, un despigmentante efectivo, también tiene una alta tasa de absorción sistémica y generalmente no se recomienda durante el embarazo; mientras que el ácido salicílico en altas concentraciones debe limitarse a menos del 2%, evitando peelings profesionales.

Anabel Campos, dermatóloga clínica, asegura que ciertos ingredientes cosméticos pueden pasar al torrente sanguíneo y llegar al feto, un fenómeno conocido como absorción sistémica. Por ello, la Fundación Mexicana para la Dermatología recomienda revisar cuidadosamente las etiquetas de productos y consultar con especialistas ante cualquier duda.

  • ¿Qué puedes usar?

“El ácido azelaico es el ingrediente estrella para el acné. Es seguro, antibacteriano y desinflamante”, señala Loera Vela. La vitamina C (ácido ascórbico) es un antioxidante fantástico que aporta luminosidad, reduce manchas y estimula el colágeno.

Para la sensibilidad, ingredientes como la Centella asiática, las ceramidas, el pantenol, la niacinamida (vitamina B3) y el ácido hialurónico son seguros y efectivos.

El melasma o también conocido como “paño” es uno de los cambios más frecuentes durante el embarazo, estimulado por las hormonas y agravado por el sol y el calor. El tratamiento requiere un enfoque centrado en la prevención, priorizando protección solar con alto SPF y activos no irritantes.

“Es mejor optar por protectores solares minerales o físicos (aquellos que contienen óxido de zinc o dióxido de titanio), los minerales actúan como un escudo que refleja la luz, previniendo la exacerbación de las manchas”, recomienda la especialista en bioquímica.

“El acné hormonal y el melasma son muy comunes durante el embarazo. Usa vitamina C o ácido azelaico, y ten paciencia, muchos cambios revierten tras el parto”, aconseja Yelitza Loera Vela, ingeniera bioquímica. Foto: Freepik
“El acné hormonal y el melasma son muy comunes durante el embarazo. Usa vitamina C o ácido azelaico, y ten paciencia, muchos cambios revierten tras el parto”, aconseja Yelitza Loera Vela, ingeniera bioquímica. Foto: Freepik

¿Y qué pasa con el maquillaje?

El maquillaje de uso comercial generalmente es seguro porque se queda en la capa superficial de la piel. “Lo que hay que evitar son productos de dudosa procedencia o muy económicos que puedan estar contaminados con metales pesados (como plomo en los labiales), y bases de maquillaje con ácido salicílico, comunes en las líneas para acné”, dice Anabel Campos.

Se recomienda optar por maquillaje mineral, no comedogénico (que no obstruya los poros) y formulaciones ligeras. “Las BB creams con color y factor de protección solar físico son una excelente herramienta 2 en 1”, sugiere Yelitza Loera Vela. El American College of Obstetricians and Gynecologists enfatiza la importancia de reducir la exposición a toxinas ambientales durante el embarazo, incluyendo cosméticos con ingredientes cuestionables.

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Cuidado del cuerpo: prevenir las estrías

Las estrías ocurren por la ruptura de las fibras de colágeno y elastina debido al estiramiento rápido de la piel. Para prevenirlas, se recomienda priorizar formulaciones ricas en emolientes: aceite de almendras dulces, manteca de karité, aceite de rosa mosqueta y productos con pantenol, glicerina y Centella asiática, que tiene evidencia científica de ayudar a estimular los fibroblastos (las células que producen colágeno).

“Evita cremas corporales reafirmantes o anticelulíticas que contengan retinol, cafeína en altas dosis o aceites esenciales puros muy concentrados como el de romero o alcanfor”, recomienda Campos y sugiere hidratar el vientre, las caderas y los senos al menos dos veces al día con mantecas pesadas o aceites vegetales.

Puedes cuidar la piel con aceite de almendras dulces, manteca de karité, aceite de rosa mosqueta. Foto: Freepik
Puedes cuidar la piel con aceite de almendras dulces, manteca de karité, aceite de rosa mosqueta. Foto: Freepik

Cabello: Cuidados y mitos

Gracias a los estrógenos, el cabello suele verse espectacular durante el embarazo: más grueso y brillante. La caída severa (efluvio telógeno) suele ocurrir meses después del parto.

En cuanto a tintes y decoloraciones, la doctora Campos recomienda esperar a que pase el primer trimestre (semana 12). Después de eso, es seguro usar tintes sin amoníaco. Para mayor seguridad, técnicas como el balayage o las luces son ideales, ya que el químico no toca el cuero cabelludo.

Después del primer trimestre, los tintes son generalmente seguros, ya que la absorción química a través del cuero cabelludo es mínima. Fuente: American Pregnancy Association. Foto: Freepik
Después del primer trimestre, los tintes son generalmente seguros, ya que la absorción química a través del cuero cabelludo es mínima. Fuente: American Pregnancy Association. Foto: Freepik

Por otro lado, los alisados y keratinas están totalmente contraindicados si contienen formaldehído (formol) o sus liberadores, ya que los vapores son riesgosos para el desarrollo fetal.

En relación a los mitos alrededor del embarazo, el más extendido es que cortarse el cabello puede “cortarle la vista o la energía al bebé" o “adelantar el parto”. “La realidad científica es que el cabello es un tejido biológicamente muerto (queratina pura). Cortarlo no tiene absolutamente ninguna conexión nerviosa ni sanguínea con tu cuerpo ni con tu bebé. Puedes cortarlo cuanto quieras sin ningún riesgo”, aclara Loera Vela.

Recuerda que el embarazo es una etapa temporal, pero cuidarte con información correcta es un regalo permanente para ti y tu bebé. Tu belleza no está en riesgo, solo necesitas adaptarte a esta hermosa transformación que estás viviendo.

Consulta con tus especialistas (ginecología, obstetricia y dermatología) sobre los productos más seguros para ti.

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