La inflación se moderó en abril, al colocarse en 4.45% anual, frente a un nivel de 4.59% en marzo, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

No obstante, los componentes agropecuario y energético continúan impulsando los precios al consumidor, con el jitomate, chiles, gasolina de alto octanaje y gas LP por arriba del promedio.

Analistas consultados por El UNIVERSAL enfatizaron que la inflación general acumula 12 meses por arriba de 4%, es decir, en la parte alta del rango de variabilidad establecido por el Banco de México (Banxico), por lo que el descenso aún no es palpable entre la mayoría de los mexicanos, sobre todo los más pobres.

Fuente: Inegi, SHCP y encuesta de Citi.
Fuente: Inegi, SHCP y encuesta de Citi.

El reporte del Inegi detalló que en abril el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.20 % respecto al mes anterior, cuando en igual periodo la tasa mensual fue de 0.33% y la anual de 3.93%.

“Hay un pequeño respiro, pero para el consumidor promedio sigue siendo un entorno de precios altos, particularmente en productos básicos de la canasta alimentaria”, dijo la directora de análisis económico, cambiario y bursátil de Monex, Janneth Quiroz.

Señaló que la presión inflacionaria sigue concentrada en choques de oferta específicos, particularmente en alimentos frescos y energéticos, que son los que más golpean el bolsillo de los hogares y que afectan más la percepción cotidiana de inflación.

Destacó que, si bien el precio del jitomate tuvo un alza en abril de 19.25%, a tasa anual fue de 121.1%, por factores de oferta agrícola.

Una lógica similar en el caso de los chiles, con el serrano subiendo 36.27% en el mes, el poblano 41.42% y otros frescos 26.46%, pero su alza anual está por encima de 50%, enfatizó.

Explicó que eso normalmente está asociado a problemas de estacionalidad, menores rendimientos agrícolas y mayores costos de producción, particularmente fertilizantes, transporte y energía.

Desde su perspectiva, lo relevante es que no se trata de un fenómeno de demanda sobrecalentada, sino de restricción de oferta.

Quiroz anotó que el componente más delicado fue la gasolina de alto octanaje, porque su alza tiene implicaciones más amplias.

Aunque su peso directo en el INPC no es tan elevado como otros energéticos, su encarecimiento funciona como señal de transmisión a otros precios mediante costos logísticos y de distribución.

“Cuando la Premium sube, suele interpretarse como alerta porque puede anticipar presiones generales si la tendencia se extiende a otros combustibles”, advirtió.

Además, ponderó que sube pese a apoyos fiscales y refleja la presión internacional por el encarecimiento del petróleo y tensiones geopolíticas que afectan referencias globales de combustibles.

En su conferencia de prensa matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que el encarecimiento de productos como el jitomate y el chile se debe a una menor oferta disponible.

Indicó que las dependencias de su gobierno están en una mesa de trabajo con centrales de abasto, comercializadoras y autoservicios para que no haya especulación.

Sheinbaum Pardo agregó que es muy bueno que bajen las tasas de interés porque de esta forma se reactiva la inversión.

Economía débil

Por su parte, el economista en jefe de Grupo Financiero Ve por Más (Bx+), Alejandro Saldaña, afirmó que el resultado de alguna manera fue menor porque ayudó la base de comparación con abril de 2025.

No obstante, los precios energéticos todavía traen fuerza, en particular algunos genéricos como la gasolina de alto octanaje, generando una presión adicional.

Estableció que la parte subyacente de la inflación se moderó un poco más, tras el aumento significativo de enero, al diluirse los efectos del ajuste fiscal al IEPS a cigarros y refrescos, y de los aranceles.

Sin embargo, resaltó que la inflación sigue por arriba de 4% pese a que la economía no crece.

Calificó eso como algo “bastante preocupante” y mucho más evidente en la inflación de servicios, que de nuevo subió con variaciones muy alejadas de su promedio histórico, cercano a 3%.

Saldaña anticipó que los precios agropecuarios seguirán presionados en los próximos meses, así como los energéticos, por el costo de los fertilizantes.

“La subyacente no tiene una salida fácil en el argumento, por eso el foco de preocupación en la parte de la inflación”, manifestó.

De acuerdo con el reporte del Inegi, los precios de los energéticos se encarecieron 6.16%, en donde el costo del autobús urbano tuvo un alza de 3.44% como reflejo del aumento que experimenta el diesel, pese a que hay un acuerdo entre el gobierno federal con los gasolineros para que no rebase los 27 pesos por litro.

También el gas doméstico LP contribuyó a la inflación general, con un ascenso de 1.56%.

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