


Señalan a un funcionario del SAT, a quien culpan de “liderar una red de corrupción que exige dádivas a importadores y exportadores del país”.

Empezó ya el reparto de culpas que, inevitablemente, apunta hacia el último dirigente nacional del perredismo, Jesús Zambrano, y hacia su corriente política denominada “Los Chuchos”.

Ni siquiera la participación del Ejército, ordenada por el Presidente, logró desmantelar a las mafias de la corrupción aduanera, uno de los “focos rojos” que heredará Claudia Sheinbaum.

Si el Presidente insiste en desautorizar y destejer lo que su sucesora intenta conciliar, abriría lo que sería la antesala de una ruptura al interior de la 4T.

Marko y Alito, responsables de que no se confiara en lo que representan


Una de las incógnitas es si Sheinbaum tendrá el suficiente margen de maniobra para tomar sus decisiones

