Falso que la gente haya dado la legitimidad al oficialismo para modificar la Constitución a su antojo y mucho menos para desaparecer uno de los poderes del Estado al atentar contra su independencia e imparcialidad.

Cómo entender que cuando al fin vamos a tener a una mujer en la presidencia, se ataque a otra con saña porque no soportan que sea independiente, insumisa y que cumpla con su tarea de defender nuestra Constitución.

Nadie con cierto grado de empatía puede permanecer apático frente a la indolencia y crueldad de quien desde el púlpito presidencial se hace víctima todos los días.