Los torneos de Grand Slam son el perfecto escenario, el máximo aparador para que los y las tenistas jóvenes entre 17 y 22 años aparezcan en los cuadros de calificación y con buenas actuaciones avancen a jugar en el cuadro principal de 128 jugadores y de allí proyectarse a grandes alturas

Muchos directivos exhiben su desmesurada inclinación a destacar, a querer ser el centro de atención

La actitud es lo que muestra cada persona con temperamento y personalidad ante una situación

Podremos llamarle cambio de guardia, o que el alumno supera al maestro, los que sí es que ver a dos titanes del deporte enfrentarse como lo hicieron en Wimbledon no tiene precio