
No se trata de resolverles sus casos —ella no es fiscal ni jueza— sino de escucharlas y consolarlas

No se trata de resolverles sus casos —ella no es fiscal ni jueza— sino de escucharlas y consolarlas


El entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz tuvo la osadía de presentarse en el estadio. Menos de dos años después de la matanza de Tlatelolco




Vino a preparar el camino para que, si su presidente así lo requería, orquestara cuanta operación encubierta contra cárteles y políticos presuntamente corruptos se les ocurriera


EU dice que Rocha ha traicionado al Estado mexicano por entregar a capos información sensible de seguridad
