En espacios urbanos como la Ciudad de México, donde la demanda de servicios reproductivos crecía rápidamente, las parteras operaban en un terreno incierto entre la legalidad y la clandestinidad

Aunque no se demostró que asesinara a Pacachard, en la memoria del público permaneció la sospecha sobre su posible responsabilidad en dicha muerte. Enriqueta, por su parte, fue absuelta de todos los cargos

Luego de algunos días sin tener noticia de avances en la investigación y del paradero de los homicidas de Federico Dael, el día 21 se recuperó la esperanza de resolver el asunto