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Cecilia Sáenz Morales está convencida de que sin importar si su misión como militar desplegada por la Organización de Naciones Unidas en Colombia es grande o pequeña, la realidad es que “mi trabajo es un granito de arena con una gran mano” para terminar de sepultar, y para siempre, la guerra que conmocionó a los colombianos durante más de 52 años.
De 32 años y nacida en Guanajuato, esta mujer ostenta un amplio historial como integrante de la Secretaría de Marina (Semar). Por un lado, es teniente de navío del Servicio de Sanidad Naval y paracaidista, y por el otro, es licenciada en enfermería.
El 7 de diciembre de 2016 llegó a Colombia y permanecerá hasta el final de la misión, que concluye en diciembre próximo. Por su especialidad en la salud, esta joven voluntaria de observadores internacionales que monitorean y verifican el pacto de paz en Colombia también sabe que no es sencillo enterrar las secuelas de un conflicto bélico que se saldó con 8 millones 68 mil 272 víctimas, que incluyen más de 225 mil muertos, unos 45 mil desaparecidos y más de 6.4 millones de desplazados a la fuerza, con un legado de terrorismo, secuestro y torturas.
Cuando se le pregunta por el significado de su presencia, como mexicana y militar, para ayudar a construir el bienestar del país frente a la contundencia de una herencia de sangre y muerte, responde segura: “Para empezar, es un honor que me permitan estar aquí contribuyendo a este proceso de paz, aunque sea con un granito de arena o aportando con una gran mano que yo pueda brindar”.
“Lo que pasa es que, sin duda, ser parte del proceso sí es bastante importante para mí como persona y para mi país, el poder contribuir también a la paz”, agregó.
“¿Sacrificios?”, se cuestionó. “Sí, y los hay. Estar lejos de la familia, de México, es un sacrificio. Extrañamos nuestras comidas y otras cosas de México, pero este esfuerzo puedo decir que bien lo vale. No sólo por el aprendizaje de estar viviendo una experiencia tan importante, sino por la contribución a la paz. Y es la paz no sólo de Colombia, es la paz del continente”, se respondió.
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