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Washington.— El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a las andadas y levantó el fantasma de utilizar la violencia en contra de su rival, Hillary Clinton. Anoche, en un mitin en Miami, el magnate instó a los guardaespaldas de la demócrata a “desarmarse inmediatamente” y, entonces, “ver qué le pasa”.
Trump se empeña en reiterar, falsamente, que Clinton es contraria a la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense, aquella que permite tener y llevar armas. “Quiere destrozar la segunda enmienda”, dijo a sus seguidores, cuando lo que propone Clinton es un mayor control en el acceso a ellas con más registro de historiales médicos y delictivos. “Ella va por ahí con guardaespaldas armados como nunca antes se había visto (…) ¡Quítenles las armas! Si no quiere armas, veamos qué le pasa”, sugirió Trump, entre los aplausos de sus seguidores.
No es la primera vez que el republicano hace comentarios en los que insinúa que los defensores de las armas deberían actuar contra Clinton. El pasado agosto, en un evento con seguidores de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), el magnate ya dejó entrever que los defensores del acceso a las armas podrían hacer algo para detener a Hillary, lo que le valió numerosas críticas, por considerarse que alentó a atacar a la candidata demócrata.
La nueva controversia aparece después de que por la mañana el republicano zanjó la polémica que él mismo desató desde marzo de 2011, cuando aseguró que el presidente Barack Obama no nació en EU y exigió la difusión de su acta de nacimiento.
“El presidente Barack Obama nació en Estados Unidos. Punto”, dijo ayer el magnate en el Trump International Hotel. Al intentar cerrar el escándalo, abría otro, al asegurar erróneamente que quien dudó inicialmente del lugar de nacimiento del presidente fue Clinton. “Ella en su campaña en 2008 empezó esta controversia del nacimiento”, dijo Trump. “Yo la terminé”, se vanaglorió. En realidad fue Trump y movimientos ultraconservadores los que iniciaron la teoría de la conspiración, añadiendo además que Obama podría ser un musulmán encubierto.
“Barack Obama nació en EU y Donald Trump les debe a él y al pueblo estadounidense una disculpa”, enfatizó Clinton, en un evento antes de las declaraciones del republicano. Obama sólo dijo que espera que la campaña trate “asuntos más serios” que su lugar de nacimiento.
Además del tema de las armas, Trump habló ayer de la apertura de EU con Cuba, y advirtió que la revertirá a menos que la isla “escuche nuestras demandas, que incluirán libertad religiosa y política”.
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