Más Información

Alertan por posibles fallas en frenos de autos Acura y Pilot; Profeco y Honda llama a revisión más de 2 mil unidades

Sheinbaum reacciona a compra de nueve camionetas de lujo para ministros de la SCJN; "todo tiene que informarlo la Corte", dice

Tormenta invernal congela a México; prevén temperaturas de hasta -20 grados en zonas serranas y caída de nieve

CFE garantiza suministro eléctrico ante tormenta invernal que impacta el norte de México; nevadas y lluvias provocan bajas temperaturas

EU impone sanciones a "flota fantasma" de Irán por represión de protestas; señala a 9 buques y empresas gestoras
La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, comenzó a presentar sus alegatos finales en el juicio político que enfrenta en el Senado y afirmó que siente "el gusto amargo y áspero de la injusticia".
Ante los 81 senadores, constituidos en jueces y dirigidos por el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lewandowski, como garante constitucional del proceso, Rousseff insistió en su inocencia y avisó que "no esperen" de ella "el obsequioso silencio frente a los cobardes que pretenden atentar con el Estado de Derecho".
"Estamos a un paso de la consumación de una grave ruptura institucional, de concretar un verdadero golpe de Estado", denunció.
"Vengo a mirar directamente a los ojos de sus excelencias y a decir con la serenidad de quien nada tiene de qué responder que no cometí crímenes de responsabilidad", dijo.
"Soy acusada injusta y arbitrariamente", insistió Rousseff, que reiteró que las acusaciones de maniobras fiscales en las que se basa el juicio político en su contra son "pretextos para derribar a un Gobierno legítimo" y "viabilizar un golpe" amparándose en la Constitución.
Recordó que su compromiso político se remonta a los años de lucha contra la dictadura militar, cuando fue torturada y encarcelada, un periodo en el que "tenía miedo de la muerte y de las secuelas de la tortura". "Pero no cedí, resistí", agregó.
Ahora, "a los casi 70 años, después de ser madre y abuela, nunca renunciaría a los principios que siempre me guiaron: Tengo un compromiso con mi país, con la democracia y el Estado de Derecho".
"He sido intransigente en la defensa de la honestidad y la gestión pública", subrayó.
"No lucho por mi mandato, por vanidad o apego al poder", añadió. "Lucho por la democracia, por la verdad y la justicia, por el pueblo de mi país", afirmó la presidenta suspendida de Brasil, que se mostró serena y utilizó un tono firme en su discurso ante el pleno del Senado.
jlcg
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









