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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, partió hoy en el Air Force One rumbo a Argentina, luego de pasar tres días en una histórica visita a Cuba, con la que consolidó el proceso de restablecimiento de relaciones entre EU y la isla.
El presidente cubano Raúl Castro despidió hoy a su homólogo estadunidense en el aeropuerto José Martí, como colofón a una histórica visita que mostró su voluntad de acercamiento, pero también sus diferencias en múltiples temas.
El avión despegó de La Habana poniendo fin a un viaje histórico, el primero de un mandatario estadounidense en casi 90 años y en el marco de un acercamiento entre las dos naciones tras cinco décadas de ruptura.
La televisión estatal mostró el momento en que la aeronave despegaba y el mandatario cubano Raúl Castro agitaba la mano en señal de despedida.
El motivo de Obama para viajar a La Habana era interactuar directamente con los cubanos para buscar darles poder y llevar al cambio que las décadas de aislamiento no han permitido.
Hace 15 meses, Obama y Castro sorprendieron a sus ciudadanos al anunciar sus planes para normalizar las relaciones entre Washington y La Habana tras medio siglo enfrentados. Desde entonces, Obama ha actuado de forma agresiva para aliviar las restricciones sobre Cuba, y Castro impulsó amplias reformas económicas y sociales.
Con todo, el gobierno de Obama no está satisfecho con el ritmo de los cambios en Cuba. Por su parte, el ejecutivo de Castro se molesta con la idea de que debe aplicar nuevos cambios aunque el Congreso de Estados Unidos se niegue a levantar el detestado embargo comercial sobre la isla.
Pese a sus profundas diferencias, la visita de Obama generó poderosas imágenes de lo que podría ser el futuro para los dos países que están a apenas 90 millas de distancia.
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