Más Información

Defensa podrá cancelar licencias de portación de armas, determina la Corte; argumenta que es por seguridad pública
"Estás viendo tormenta, hijito, y no te hincas"; Ricardo Monreal le pide a su hermano Saúl desistir de la gubernatura de Zacatecas

Designan a Rosaura Martínez Ruíz nueva integrante de la Junta de Gobierno de la UNAM; es hija de la secretaria de Ciencias

Captan en video a regidora de Ocotlán cargando y manoteando a mono araña; Profepa presenta denuncia penal por posesión ilegal

“Ya bájale de hue..."; levantan y agreden al periodista Epifanio López en Chiapas; pide medidas de protección
La fotorreportera turca Nilüfer Demir estaba sacando fotos en la península de Bodrum cuando de repente vio una imagen que incluso a ella- que hace años cubre las noticias sobre inmigración y refugiados- le "heló la sangre".
Un chico de tres años, de remera roja, shorts de jean y zapatos oscuros, con su cara contra la arena y el agua golpeando su cabeza.
Estaba muerto. En ese momento, la fotógrafa no sabía nada de ese chico, pero decidió "hacer que su grito fuera escuchado".
"Apenas vi al niño de tres años, Aylan Kurdu, se me heló la sangre. No podía hacer nada por él. Lo único que podía hacer es que su grito fuera escuchado en el mundo, y lo hice con su fotografía", dijo la fotógrafa de la agencia de prensa turca Dogan que ayer a las 6 de la mañana tomó la foto del pequeño refugiado sirio ahogado en una playa, después de que el bote en el cual su familia quería llegar a Grecia naufragara.
Su hermano de cinco años y su madre también murieron en el momento. "Sólo quería mostrar el dolor que yo sentí al ver a Aylan", contó Demir al diario Hurriyet, que en las últimas horas fue objeto de enorme atención en las redes sociales después de que su foto haya protagonizado portadas de medios de todo el mundo. Apenas vi al niño de tres años, Aylan Kurdu, se me heló la sangre. No podía hacer nada por él.
Lo único que podía hacer es que su grito fuera escuchado en el mundo"" Nilüfer Demir cubre desde hace años la crisis de los migrantes, pero en los últimos meses intensificó su trabajo, sobre todo registrando el drama de los refugiados sirios, que huyen hacia Grecia desde la península de Bodrum, en el sudoeste de Turquía.
Pero nunca una imagen la impactó tanto como la de ayer. También vio al hermano de Aylan a apenas cien metros de distancia del cuerpo de Aylan.
Ninguno de los dos llevaba un salvavidas. "Galip estaba tirado a 100 metros de su hermano. Me acerqué a él. Me di cuenta que ninguno tenía salvavidas, flotadores o algo que los ayudara a flotar. La imagen muestra cuán dramático fue el incidente", dijo.
Demir dijo que sintió "dolor y tristeza" al ver esa imagen. "He fotografiado y atestiguado muchos incidentes de inmigrantes desde 2003 en esta región... Sus muertes, sus dramas. Espero que algún día, eso cambie", dijo.
cfe
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









