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aridiana.banos@eluniversal.com.mx
Tuvieron que pasar 14 años para que el clan Bichir se uniera en escena; la última vez fue en 2001 en la obra El pequeño Malcolm y su lucha contra los Eunucos, pero la noche de ayer Odiseo, Demián y Bruno pusieron fin a la espera cuando el telón de El último preso o la policía se abrió para ofrecer, bajo la dirección de su padre, Alejandro Bichir, una inolvidable función en el Teatro Helénico.
A finales de 2014 esta obra escrita por el polaco Slawomir Mrozek fue estrenada en el Foro Shakespeare sin la presencia de Demián quien, debido a compromisos laborales en Estados Unidos, no pudo integrarse al elenco y fue sustituido por su padre en el papel del preso. Pero anoche esta obra tomó otra dimensión cuando los tres hermanos subieron a divertirse al escenario, ahora sí en un duelo de estilos, pero con el espíritu Bichir en plenitud.
Los primeros en interactuar fueron Demián y Bruno, el primero con uniforme a rayas y el menor de los Bichir con su traje de militar, ambos con una ligera sonrisa en los labios corrieron la escena que desata toda la trama, cuando el último rebelde de un país sometido le dice a su carcelero, de una manera desparpajada, que se rinde y no luchará más, provocando risas entre el público.
Durante más de hora y media, los tres hermanos desarrollan con éxito esta sátira al sistema de gobierno.
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