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En su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto, la película mexicana “Desierto”, dirigida por Jonás Cuarón y producida por Alfonso Cuarón, fue ovacionada de pie por el público canadiense la noche de este domingo.
Durante 90 minutos la producción mexicana mantuvo a la audiencia inmóvil en sus butacas y con los dedos entre los dientes, mientras observaban cómo el vigilante fronterizo, con perro y escopeta, caza humanos en el amplio desierto fronterizo.
Sin misericordia, como si fueran conejos, el vigilante Sam (Jeffrey Dean Morgan) y su perro cazan a una veintena de inmigrantes, entre ellos Moisés (Gael), quien ya estaba tramitando “sus papeles” en Estados Unidos, pero fue deportado.
“Lo que buscaba es abordar esta problemática de la migración en una forma metafórica a través de la acción, que está ambientada en la frontera con Estados Unidos, pero que pudiera ser cualquier frontera, el problema es universal”, dijo Jonás Cuarón.
En tanto, Gael García Bernal definió el tema de la migración como “eterno y transversal, yo también soy migrante”, aunque aclaró que no vive en Estados Unidos.
El actor resaltó como preocupante “el odio que se ha generado contra los migrantes”, debido a “juegos o situaciones políticas”.
“El hecho de que alguien valide que un vigilante tome un arma y como si fuera una guerra dispare contra los inmigrantes es como un genocidio”, agregó el actor, cuyo papel es intenso y permanente en toda la película.
Las declaraciones contundentes del director y actor eran interrumpidas por los aplausos de la audiencia que llenó el teatro Elgin, del centro de Toronto.
Dijo que el principal problema es considerar ilegales a los migrantes. “No hay forma de que una persona sea ilegal”, dijo Jonás.
cvtp
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