Más Información

SAT dio aval reciente a asociación a la que AMLO llamó a donar para Cuba; podrá recibir aportaciones hasta 2030

Cae “Pepe”, encargado de trasladar a la pareja de “El Mencho” a Tapalpa; Sedena lo señala como operador logístico del CJNG

Lenia Batres denuncia “nado sincronizado” de la derecha en su contra; acusa intento de frenar su presidencia en la SCJN

Aureliano Hernández Palacios asume como auditor Superior; “un México sin corrupción es posible”, garantiza

CNDH exige reparación de daño al IMSS por violencia obstétrica contra mujer otomí; perdió a su bebé por negligencia médica
ramón.trevino@clabsa.com.mx
Los dos monstruos que han dominado la NBA en los últimos tres años disputan una nueva final. La rivalidad entre los Cavaliers de Cleveland y los Warriors de Golden State en estas últimas campañas dan nostalgia de aquellas que hicieron de la Liga un espectáculo.
Esta trilogía de la pelea por el trofeo Larry O’Brien es única en la historia de la organización. Hace dos años, los de la Bahía derrotaron a los Cavs en seis cotejos. La temporada pasada, LeBron James y compañía le remontaron a la quintenta que terminó la campaña regular con 73 victorias y nueve derrotas, récord en la NBA.
En la década de los 80, los Celtics de Boston y los Lakers de Los Ángeles eran los protagonistas de la Liga. Durante 10 años, uno de esos equipos jugó las finales; los californianos en ocho ocasiones y los de Massachusetts, cinco. Las franquicias se enfrentaron tres veces.
De la mano de Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar y James Worthy, por el equipo del Oeste, y de Larry Bird junto con Kevin McHale, en el Este, Lakers y Celtics dominaban cada duela que pisaban.
Los equipos volvieron a robarse los reflectores en el comienzo del nuevo milenio. Boston y Los Ángeles se enfrentaron en las finales de 2008 y 2010, con un título para cada uno. The Big Three de los Celtics, conformado por Paul Pierce, Ray Allen y Kevin Garnett, peleó ante Kobe Bryant, Pau Gasol y Lamar Odom.
Los Pistons de Detroit y los Bulls de Chicago se disputaron la cima de la Conferencia del Este, a comienzos de los 90. Isiah Thomas y Dennis Rodman llevaron a los de Michigan a tres finales de la NBA de manera consecutiva, antes del poderío de Michael Jordan y Scottie Pippen.
De 1989 a 1991, las quintetas se enfrentaron en un trilogía por el campeonato del Este, con un par de títulos para Detroit.
En el 91 comenzó la dinastía de MJ, incluso Rodman firmó con los Bulls para unir fuerzas con Jordan, unos años más tarde.
La era Gregg Popovich con los Spurs de San Antonio no es más exitosa por los Lakers. Tras el primer campeonato de los texanos con Coach Pop, en 1999, Los Ángeles apretó con Shaquille O’Neal y un joven Bryant, con una racha de tres coronas de NBA (2000-2002).
Fue un dominio total por los californianos, mientras que Tim Duncan, tres veces Jugador Más Valioso, luchaba por destronarlos. En 2003, Spurs por fin logró vencer a los Lakers en la postemporada y levantaron el trofeo Larry O’Brien.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









