Nos cuentan que mientras la próxima presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, intentaba enviar un mensaje de institucionalidad, los protagonistas de la trifulca en la Comisión Permanente, Alejandro Alito Moreno y Gerardo Fernández Noroña, mostraron que no están dispuestos a salir del reflector que atrajeron a gritos, empujones y trompadas. Don Gerardo, quien convocó a una sesión extraordinaria de la Comisión para hoy, es acusado por la oposición de querer seguir usando de manera facciosa la presidencia de la Cámara Alta para decirse víctima de una agresión sólo comparable con el sacrificio de Belisario Domínguez. Y don Alito, ni tardo ni perezoso, se anotó para acudir a la sesión y anunció procedimientos ante organismos internacionales para decirse víctima de una persecución política sólo comparable con la que sufrió Francisco I. Madero. Nos cuentan que más bien son como los “Dos tipos de cuidado” del cine de oro mexicano, mentirosos y tramposos… pero sin rastro del talento y simpatía de las estrellas que los encarnaron. A ver cómo se pone el round 2.
Ahora le aplican la barredora a Adán Augusto
El coordinador de los senadores de Morena, Adán Augusto López, decidió ayer darse un baño de pueblo por las calles aledañas a la antigua sede del Senado en Xicoténcatl, donde los guindas tuvieron su reunión plenaria, pero en la corta caminata que hizo lo que recibió fueron gritos de “¡Saludos a La Barredora!”, “¡Ratero!” y “¡Ahí va el de La Barredora!”. El gesto de don Adán, nos aseguran, se descompuso. ¿Habrá pensado que el circo, maroma y teatro de sus compañeros legisladores en los últimos días había hecho que quedara en el olvido el tema de Hernán Bermúdez, acusado de capo criminal y nombrado por él secretario de Seguridad de Tabasco? Si acaso lo creyó, la calle ya le dio respuesta.
Tras el informe, a preparar la visita de Rubio
Nos cuentan que la confirmación de la visita a nuestro país del secretario de Estado de la Unión Americana, Marco Rubio, se empalmó con los preparativos del primer informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. El próximo lunes, nos dicen, habrá un acto público “austero” para hacer el balance de once meses de su administración y después sostendrá una reunión privada con todo su gabinete ampliado, pues se prevé que, al día siguiente, o a más tardar el miércoles, reciba al representante del gobierno de Donald Trump. No es lo mismo preparar un informe para el público nacional que una lista de logros en temas en los que presiona fuertemente la Casa Blanca.
¿Jornada de 40 horas? Una buena y una mala
Nos cuentan que hay una buena y una mala sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas. La buena es que se aprobará en el próximo periodo de sesiones de la Cámara de Diputados. La mala es que Morena la va a descafeinar y no entrará en vigor inmediatamente, una vez que se apruebe. Los legisladores oficialistas están planteando escalonarla, es decir, irla aplicando poco a poco hasta que se logre un “acuerdo nacional”, primero por región, luego por rama productiva y así hasta el 2030, según el plan detallado por el vicecoordinador guinda Alfonso Ramírez Cuéllar. Con calmita, pues.