El 13 de julio de 2024 se desplegó un fuerte operativo encabezado por la Secretaría de Marina () y efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que contó con el acompañamiento de policías de la Ciudad de México y la Policía de Investigación (PDI) de la fiscalía capitalina, en un domicilio de la alcaldía Iztapalapa, en ese trabajo se decomisaron cortas y una larga del calibre R-15 de uso exclusivo del Ejército Mexicano. Todas listas para su traslado y venta.

Ese operativo, en el que se detuvieron a un total de 21 personas, fue derivado de una investigación que realizaba la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). Detectaron que esa célula criminal liderada por Joaquín “N”, alias El Chispa, de apenas 26 años de edad, se dedicaba a la venta de armas de fuego; estas igual las vendían a grupos criminales locales que a cualquier persona que los pudiera contactar.

Según la investigación asentada en la carpeta de investigación 8765/06/2024, la célula de El Chispa ofertaba pistolas tipo escuadras calibre 9 milímetros, revólveres .380, calibres .22 e incluso, las que son “tipo pluma”, en Facebook Market, por WhatsApp —donde incluso mostraban un catálogo— y también en el predio cateado que está ubicado sobre la calle José María Olmos en las inmediaciones de la colonia Ejército de Oriente, en Iztapalapa.

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Las armas de fuego se venden en la Ciudad de México, a decir de esta investigación, y además de la célula ya desmantelada, se sabe que existen por lo menos cuatro grupos más en el mercado negro de las armas de fuego. Los sectores donde se sabe que se consiguen es en la Gabriel Hernández de la alcaldía Gustavo A. Madero, en el punto conocido como “El Hoyo” en Iztapalapa, y en el Barrio Bravo de Tepito, en la Cuauhtémoc; durante el año pasado, la SSC detuvo a un total de 87 personas, todas relacionadas con la venta ilegal de armas de fuego.

Para los especialistas en temas de seguridad consultados por el problema radica en la falta de control y de sanciones de quienes comercian las armas, aunado a esto, los castigos son mínimos por la portación o por comercializar armas de fuego; en caso de que se sorprenda a alguien vendiéndolas, la pena máxima es de dos años o en su defecto, pagar una multa que van desde los 5 mil 650 pesos a 22 mil 600 pesos, según el costo de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para este 2025.

“El problema principal es la cantidad de armas sin control ni registro que hay en las calles; sabemos que 80% o 90% llegan de Estados Unidos, ahí se debe aplicar el primer filtro, regular y sancionar el ingreso de manera ejemplar. Luego y una vez que pasan la frontera se distribuyen en todos lados y la Ciudad de México no es excepción, y aquí es donde se complica cuando la sanción por la venta de armas es risible.

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“Luego aquí se sigue sin atender el problema de fondo. Las armas de fuego entran por Morelos, llegan de Guerrero, Michoacán y no hay filtros ni operativos especiales o preventivos para combatirlo, los trabajos solo son reactivos, dime, cuándo se ha dado a conocer la noticia de que decomisaron un gran cargamento o a La Unión, a Tláhuac o a Anti-Unión le quitaron las armas, se debe reconocer la gravedad del problema y con base a eso, trabajar operativamente”, expuso Ángel Zamudio, criminólogo por el Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe).

Con base a los catálogos consultados por EL UNIVERSAL, conseguir un arma de fuego es muy sencillo; basta con escribir palabras “clave” en el buscador de Facebook Market para que aparezca una lista interminable de vendedores, incluso ofrecen entregar “el producto” en las estaciones de cualquier línea del Metro, si el trato se hace por WhatsApp, la entrega puede ser a domicilio a través de aplicaciones como Uber o DiDi.

Con esa referencia, se sabe que una escuadra calibre 9 milímetros se puede conseguir, dependiendo del año, de entre 9 y 5 mil pesos; un revólver .380, de entre 6 a 4 mil pesos; una .22 en 3 mil pesos, y las tipo pluma, hasta en 800 pesos. Si el arma es de alto poder, una R-15, por ejemplo, ronda los 15 mil pesos, la conocida comúnmente como cuerno de chivo, de 12 a 10 mil pesos, y si se quiere algo más “sofisticado y de reciente modelo”, el precio llega a rozar los 20 mil pesos.

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De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en 2024 las armas de fuego aparecieron en 74% de las denuncias que se iniciaron en la fiscalía capitalina por robo de vehículo.

En 70.2% en los robos a transeúntes o en el transporte público, en 21.6% en las denuncias de robo a casa habitación y negocios de todo tipo, en 20% de las lesiones en riñas callejeras y en 30% en las amenazas verbales de todo tipo.

En 2025, durante el primer semestre de este año, en el robo a vehículo las armas aparecen en 70%, mientras que en el robo a transeúnte bajó a 65%, 18% en el robo a casa-habitación y negocio, el mismo número en las riñas callejeras y en 25% en las amenazas de todo tipo.

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“Si bien el Gobierno capitalino tiene el programa de desarme, la verdad es inútil o en realidad muy poco productivo. No se incentiva a la gente de manera correcta porque dime, qué prefieres, que te den vales de despensa o anunciar tu arma en Facebook y en dos minutos ya tienes varias ofertas de 3, 4 o 5 mil pesos en efectivo, creo esa es una de las fallas y luego, he visto que entregan armas inservibles, hechizas o las de la abuelita que usó en la Revolución, eso no es un trabajo bien planificado, porque mientras las familias entregan eso y las autoridades lo presumen como un gran logro, los delincuentes roban con Berettas o cuernos de chivo”, explicó Nayeli de la Garza, socióloga por la UAM.

EL UNIVERSAL publicó el 8 de julio de 2024, que de 2018 a junio de 2024, la Fiscalía General de Justicia (FGJ) capitalina había asegurado 2 mil 751 armas de fuego, entre ellas AK-47. subametralladoras Uzi, armas cortas de diferente calibre, como 9 milímetros, y hasta de menor calibre tipo .22 en operativos contra el narcomenudeo y delito de alto impacto en la ciudad, según información obtenida a través de una solicitud de transparencia.

El pasado 3 de julio, luego de que se tomó como rehén a una persona en la alcaldía Gustavo A. Madero, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció una gran campaña para que la población no tenga armas y por ello recordó que tienen el programa Sí al Desarme, Sí a la Paz, que para finales de ese mes tendría la recuperación y destrucción de mil armas.

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“Queremos una ciudad pacífica. Estamos por Territorios de Paz e Igualdad. Y uno de estos temas, es que la población pueda participar en no permitir que en casa tengamos armas”, expuso.

El secretario de Gobierno, César Cravioto, dijo que tienen tres módulos itinerantes y aseveró que “cuando se alcance esta meta de las mil armas, vamos a hacer un reforzamiento del programa, que lo daremos a conocer ese día, para que todo mundo sepa cómo lo vamos a fortalecer, para que tengamos cada vez más armas recuperadas y destruidas. Nosotros decimos que por cada arma que estamos destruyendo, estamos salvando posiblemente una vida”.

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